En los meses siguientes al accidente del avión Fokker F-27 de Iberia en el aeropuerto de Buenavista (La Palma), ocurrido el 5 de enero de 1970, operarios TMA de Iberia en las bases de Gran Canaria y Tenerife se encargaron de la retirada de equipos y elementos aprovechables del avión accidentado, cuyo fuselaje permaneció largo tiempo abandonado en la cabecera de la pista y se convirtió en espacio de juego y fantasías de los jóvenes de la época.
Este avión, matrícula EC-BOD y nombrado “Río Guadiana”, fue el único Fokker F-27 serie -600 de la gran Iberia perdido en accidente, afortunadamente sin víctimas.
Foto: Tomás Ayut vía Maximiliano Fernández Gil [Historia de La Palma]

