La relación entre la cartera de pedidos y la flota de petroleros alcanzó su mínimo histórico (2,8%) en marzo de 2023 por el bajo volumen de contratos para buques de nueva construcción registrado en 2022, según el Consejo Marítimo Internacional y del Báltico (BIMCO).
Desde entonces, dicha proporción ha aumentado de forma constante, y ha alcanzado su nivel máximo en los últimos nueve años, con un 14,1%. La cartera de pedidos podría impulsar la renovación de una flota que lleva aumentado su edad media desde 2018.
Desde 2023, se han contratado 325 petroleros con una capacidad total de 68,7 millones de toneladas de peso muerto (Mtpm) y en la actualidad, la cartera de pedidos suma 309 buques con un total de 65,8 Mtpm.
De este volumen de petroleros en cartera, los astilleros chinos tienen una cuota del 60%, mientras que Corea del Sur y Japón suman el 31% y el 8%, respectivamente. El tonelaje restante corresponde a astilleros filipinos, rusos e iraníes.
BIMCO prevé que las entregas alcancen su punto máximo en 2027, con 28,2 Mtpm, y que un 98% del tonelaje de la cartera de pedidos se entregue antes de finales de 2028. Los petroleros Suezmax y VLCC (Very Large Crude Carrier) son los más numerosos dentro de la cartera de pedidos con 135 y 128 buques, respectivamente.
El tamaño de la cartera de pedidos puede parecer excesivo en comparación con el crecimiento previsto de la demanda mundial de petróleo. En su reciente informe World Energy Outlook, la Agencia Internacional de la Energía (AIE) estimó que el crecimiento medio de la demanda mundial de petróleo entre 2024 y 2035 podría alcanzar como máximo un 0,7% anual.
Si los gobiernos aplican las políticas de descarbonización actuales y las previstas, la AIE estima que el crecimiento de la demanda de petróleo será, en promedio, solo de un 0,2% anual entre 2024 y 2035. Si el progreso de la descarbonización se ajusta al objetivo del Acuerdo de París, la demanda mundial de petróleo podría incluso contraerse un 3,3 % anual, según las previsiones de la AIE.
Para BIMCO sería fundamental que la mayoría de los buques de la cartera de pedidos acaben sustituyendo a los buques más antiguos e ineficientes, en lugar de sumarse a la flota. Esto parece factible, ya que un 18,2% de los buques de la flota tienen actualmente 20 años o más y suponen un 17,2% de la capacidad por lo que la cuota potencial de reciclaje es ligeramente superior a la de la cartera de pedidos.
A pesar de una cartera de pedidos relativamente grande y del crecimiento potencialmente débil de la demanda, parece probable que el mercado pueda alcanzar un equilibrio entre la oferta y la demanda si se reciclan los buques más antiguos. Sin embargo, desde BIMCO se estima que más de un 40% de los buques potencialmente reciclables están actualmente sujetos a sanciones, lo que limita de forma significativa sus posibilidades de venta y suele traducirse en precios más bajos en el mercado de desguace. Esta situación puede retrasar aún más su reciclaje.
Foto: Navantia

