Entre las 17:14 h y las 18:26 h (hora canaria) del 30 de agosto de 2025, la Red Sísmica Canaria del INVOLCAN registró un enjambre de eventos sísmicos VT (volcano-tectónico), en el que se detectaron más de 100 pequeños terremotos, de los cuales 49 pudieron localizarse con precisión.
Todos los eventos ocurrieron bajo el complejo volcánico Teide-Pico Viejo, a profundidades de entre 4 y 7 kilómetros. El de mayor magnitud alcanzó M = 1,2, por lo que ninguno fue sentido por la población, informa INVOLCAN.
“Los terremotos volcano-tectónicos se producen por la fractura de rocas en el interior del volcán, favorecida por la presencia de fluidos presurizados (como agua caliente o gases). Suelen presentarse en forma de enjambres sísmicos, es decir, grupos de terremotos concentrados en el tiempo y con hipocentros similares”, agrega INVOLCAN.
Este tipo de sismicidad es muy común en volcanes activos y, en el caso de Tenerife, desde 2017 ya se han registrado más de 110 enjambres de este tipo.
El origen del enjambre más reciente, al igual que los anteriores, “podría estar relacionado” con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla.
Este proceso se observa de manera recurrente desde 2016 y se refleja en otros indicadores, como:
- Incremento en la emisión difusa de CO₂ en el cráter del Teide.
- Ligera deformación del terreno al noreste del pico, detectada desde 2024.
Según INVOLCAN, “con la información disponible hasta la fecha, no hay evidencia de que la probabilidad de erupción haya aumentado a corto o medio plazo. No obstante, la persistencia de señales compatibles con actividad volcánica profunda — como la sismicidad recurrente, el aumento en la emisión de gases y la deformación del terreno— indica que el sistema volcánico permanece activo, por lo que no puede descartarse una evolución a largo plazo”.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo e INVOLCAN

