La familia del baloncesto tinerfeño está de luto y conmovida con la inesperada partida de Felipe “Pipo” Hernández Gil, histórico aficionado aurinegro, directivo de la Peña San Benito y padre del delegado del club La Laguna Tenerife, David Hernández Cuenca.
Estamos conmovidos, también, por razones de amistad y cercanía quienes somos ajenos al mundo del deporte, pues nos hemos quedado muy impactados con la triste noticia de la marcha todavía en edad temprana de una persona jovial, cercana y entrañable.
Pipo estuvo muy vinculado con el entorno social del CB Canarias, tanto en su condición de aficionado activo, comprometido y consecuente como en su labor de la Peña San Benito, que fue su barrio adoptivo compartido con San Lázaro y aderezaba el balcón de su casa cuando llegaba el tiempo de la romería lagunera.
Lagunero de pro, Pipo vivirá siempre en los corazones y en la memoria de cuantos tuvimos el honor de conocerle y compartir ratos inolvidables. No es un tópico al uso en estos casos, pero Pipo era francamente una buena persona y esbozaba una sonrisa sincera que definía bien su forma de ser y de vivir.
Vaya nuestro más sincero y sentido pésame a la familia Hernández Cuenca y nos unimos a los leales testimonios de pesar y dolor expresados desde que conocimos la triste noticia. Descanse en paz.
Foto: cedida

