La Terminal Automatizada de Contenedores del puerto de Qingdao (AATC) opera desde el pasado 1 de enero el primer sistema automático de amarre con una prueba operativa del buque portacontenedores “MSC Saudi Arabia”, de 366 m de eslora, que atracó y amarró con éxito sin necesidad de cabos ni amarradores.
Durante la operación, el buque se aproximó al muelle como en una maniobra de atraque normal, pero una vez en posición, el sistema reconoció automáticamente el casco, verificó su alineación y activó las unidades de elevación por vacío.
Según la prensa local china, el atraque se completó en menos de 30 segundos. En condiciones normales, la misma fase suele tardar entre 20 y 30 minutos, incluyendo la gestión de la línea y las comprobaciones de seguridad.
El sistema instalado a lo largo del muelle consta de trece unidades de amarre que trabajan coordinadamente y desarrollan una fuerza de retención total de hasta 2600 kN. El sistema ha sido diseñado para operar con buques portacontenedores de más de 200 m de eslora y para gestionar sin limitaciones incluso los buques de mayor tamaño.
El amarre automático se basa en una plataforma de control de tres niveles que integra un centro de monitoreo remoto, terminales móviles para monitoreo operativo y unidades locales instaladas directamente en el muelle.
El núcleo del sistema es una red de control que combina múltiples sensores y algoritmos de toma de decisiones, combinando el accionamiento hidráulico de las unidades, la generación de vacío, el seguimiento continuo de los movimientos del buque y el monitoreo en tiempo real de las condiciones ambientales, como el viento, el oleaje y las corrientes. Todos estos parámetros se procesan para mantener el buque atracado de forma estable, compensando los movimientos y las variaciones de las fuerzas externas.
El impacto más inmediato está en la seguridad. La eliminación de cabos y operaciones manuales en el muelle reduce drásticamente la exposición del personal a una de las fases más críticas de las operaciones portuarias, como es el amarre y el desamarre. Retirar a los operadores de la zona de riesgo del muelle representa un cambio estructural en la forma en que los buques entran y salen.
Los beneficios se reflejan directamente en los tiempos de escala. Según estimaciones del puerto de Qingdao, la adopción del sistema ahorra más de 200 horas de atraque anuales por cada muelle equipado. Este margen operativo equivale a la capacidad de gestionar más de diez escalas adicionales de buques anuales por cada atraque, con efectos positivos en la productividad de la terminal y la regularidad de las rotaciones de línea.
Foto: AATC


5 comentarios
Los imanes y las chuponas en el casco ya están inventados hace mucho.
Sirven para modelos de barcos prefijados (sin cintones o salientes)
Y el mayor problema es la mar. En u puerto con la mar como un plato, todo perfecto. Pero en un puerto con resaca, donde los barcos suben y bajan los cabos siguen siendo imprescindibles.
Rara vez una maniobra de amarre de un containero se demora mas de 10-15 minutos. Donde las escalas se demoran con mayor frecuencia es en la estiba. Novedoso, si, viable, lo dudo.
Pues Finnlines buques roro con cintones en el costado, ya lo tiene en el norte de Europa, donde las condiciones de mar y viento son bastante radicales. Yo creo que es una gran opción.
En Hedland (Australia) existe desde 1999. Y sin embargo no se ha impuesto en el resto del mundo desde entonces.
En algún sitio lo pondrán, pero no es el invento del siglo: Los barcos seguirán amarrandose mayoritariamente con cabos.
Yo si fuese capitán ,daría al menos un largo a Pr y otro a Pp. Por si las moscas.