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Vigo despide al buque-escuela indonesio “KRI Bima Suci”

Desde su recepción oficial en la mañana del pasado 11 de septiembre, hasta hoy, en que se ha hecho a la mar en el viaje de entrega, Vigo ha sido una fiesta en la que sus principales protagonistas han sido los tripulantes indonesios, que han deleitado a la ciudadanía con actuaciones musicales y folklóricas de su país y jornadas de puertas abiertas para que puedan apreciar la belleza y la calidad del producto nacido fruto de la experiencia del sector naval galle4go. 

Un acontecimiento, además, en el que el astillero Construcciones Navales Paulino Freire ha elevado el listón, en el que ha cumplido tanto en plazos como en presupuesto. A la ceremonia de entrega, en un día gris en el que la meteorología no ayudó, asistieron al vicealmirante Ade Supandi, jefe de Estado Mayor de la Armada de su país y la embajadora de Indonesia en España, Yuli Mumpuni, entre otras autoridades. El buque tiene previsto arribar el próximo 24 de noviembre a Subaraya.

Aparejado de brickbarca de tres palos, releva al bergantín “KRI Dewaruci”, construido en 1953 en Alemania. Es uno de los veleros más grandes del mundo en su clase, con unas dimensiones de 110 m de eslora, 12,6 m de manga y 5,5 m de calado. Despliega una superficie vélica de 3.350 metros cuadrados. Recordemos que el velero mayor en servicio es el ruso “Sedov”, de 117,50 m de eslora y carácter mercante, mientras que el segundo es el peruano “BAP Unión”, de 115 m de eslora, proyectado por la firma española de ingeniería naval CYPSA, construido en el astillero de El Callao y entregado en enero de 2016.

El proyecto para la construcción del buque-escuela “KRI Bima Suci” se firmó en Yakarta, capital de Indonesia, en noviembre de 2013, tras un concurso internacional convocado por el Ministerio de Defensa de aquel país, al que se presentaron una docena de propuestas. Freire se adjudicó el contrato con una oferta presentada en colaboración con Oliver Design en el diseño arquitectónico y habilitación y la firma alemana Detlev Loell & Partners, que ha suministrado la jarcia y las velas.

El cometido de Oliver Design se ha centrado en el diseño arquitectónico del buque y sus espacios interiores. Cinco cubiertas para el alojamiento y convivencia de 200 personas y la distribución de comedores, cocina, gambuza, camarotes, oficinas, pañoles y todos los servicios necesarios para la tripulación (hospital, barbería, lavandería…), además de espacios para la formación de los cadetes y otras funciones.

El buque tiene dos puentes de mando en la cubierta principal, uno para el propio gobierno y otro para el entrenamiento de los cadetes. Tiene, asimismo, un pañol para los instrumentos de la banda de música y una tienda de souvenirs para quienes visiten el barco en sus escalas.

Puesto que se trata de un buque militar, su distribución interior responde a un criterio muy jerarquizado, con los cadetes y la tripulación alojados en las cubiertas inferiores, y los instructores y oficiales instalados en la principal. Todo ello combinado con los criterios y reglamentaciones en cuanto a aislamiento térmico, acústico e ignífugo, además de condiciones en cuanto a durabilidad y facilidad de mantenimiento de los materiales utilizados.

La alta calidad de los interiores constituye una de las señas de identidad de este proyecto, en especial por el uso de maderas nobles procedentes de las selvas tropicales de Indonesia en suelos, tallas y mobiliario de las áreas más representativas del buque.

Foto: José R. Montero

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