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Una iglesia flotante llamada “Cristo Rey” en el río Paraná

De todos es sabido la tremenda variedad de buques que a lo largo de la historia han surcado los mares del planeta, y que han sido dedicados a los más diversos usos. Pero dentro de ese conjunto de barcos, quiero destacar uno muy especial y particular, como lo fue el nombrado “Cristo Rey”, una iglesia flotante de 33 metros de eslora, que se dedicó durante los años que estuvo en servicio a llevar la misa dominical a los minúsculos núcleos de población que se encontraban diseminados por la infinidad de islotes dispersos por el delta del río Paraná.

Entrado en servicio como iglesia flotante en agosto de 1936 (antes tuvo otros usos), tenía una capacidad de albergar a 150 feligreses, y ejerció su labor pastoral hasta 1952 en que sería desguazado, a excepción de la cúpula del campanario -de estilo gótico- que se conserva en uno de los destacamentos de la Prefectura Naval argentina, situado en la confluencia de los ríos Paraná y Carapachay.

El buque iglesia “Cristo Rey” no tenía propulsión propia, precisando los servicios de un remolcador para sus desplazamientos, remolcador que tenía por nombre “El Salvador”. Vayan estas líneas de nueva entrega de cultura naval como recuerdo a un barco singular donde los hubiera, y que me consta permanece en el recuerdo de los viejos habitantes ribereños del delta del Paraná, algunos de los cuales llegaron a dar a bordo el «sí quiero» el día de su enlace matrimonial, recibiendo además otros sacramentos. Espero y deseo os haya gustado esta historia que es bastante desconocida, y que a partir de ahora, pues lo será menos.

Foto: archivo Diego Quevedo Carmona

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