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Un petrolero poco conocido: “Aruba” (1950)

La construcción del petrolero “Aruba” había sido inicialmente contratada por CEPSA y sobre el proyecto le había sido asignado el nombre de “Arapiles”. Sin embargo, las difíciles circunstancias del momento, en plena autarquía, con serios problemas para el suministro de materiales y equipos y restricciones eléctricas, invalidaron la opción.

CAMPSA también se interesó por este buque y de hecho figuró en los planes de flota del Monopolio con el nombre de “Campeador”.[1] La Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante se lo había vendido con pacto de reserva de dominio mediante contrato firmado el 22 de junio de 1948.[2]

Finalmente, el buque se exportó a Petróleos de México (Pemex) y en su viaje de entrega, tripulado por personal de la Empresa Nacional Elcano, hizo escalas en Santa Cruz de Tenerife y La Habana. Sería interesante conocer los intermediarios y las gestiones que se hicieron para la exportación de este buque a México, en unos momentos en los que no existían relaciones diplomáticas entre ambos países.

Botadura del petrolero "Aruba"
Botadura del petrolero «Aruba»

En realidad, se trataba de una repetición del proyecto del buque “José Calvo Sotelo” –llamado inicialmente ”Campanil”–, cuya construcción se encontraba en fase muy atrasada en el astillero Euskalduna antes de la guerra civil. El citado proyecto, de autoría británica, se repitió en otros siete buques  y en el caso de la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante, en el denominado tipo J del Plan de Nuevas Construcciones.

Seis buques fueron para CAMPSA y una para CEPSA. Por orden cronológico, Euskalduna entregó en abril de 1943 el buque “José Calvo Sotelo”. En abril de 1945 entró en servicio el buque “Campante”, construido por la Sociedad Española de Construcción Naval, en Cádiz. En diciembre de ese mismo año, Unión Naval de Levante terminó el buque “Campeón”.

De la factoría de Matagorda salió en julio de 1947 el buque “Bailén”. En abril de 1950, CAMPSA recibió del mismo astillero el buque “Campiz”. Euskalduna construyó el buque “Campamento” y entró en servicio en julio de 1951 y el último, llamado “Campanil” y construido en Valencia, en enero de 1954. La nota dominante de todos ellos fue el considerable retraso en su construcción por las razones expuestas.

Isabel Benjumea Medina, madrina de la botadura del petrolero «Aruba»

Construcción número 44 del astillero Unión Naval de Levante (Valencia), el primer bloque de la quilla se había puesto en grada en febrero de 1945. El 2 de junio de 1949 se procedió a su botadura con el nombre de “Aruba”[3], ceremonia que amadrino Isabel Benjumea Medina en presencia de los ministros de Industria y de Hacienda y la bendición del arzobispo de Valencia, Marcelino Olaechea Loizaga.

En diciembre de 1950 se procedió a la entrega del buque a Pemex bautizado con el nombre de “Presidente Miguel Alemán”, siendo inscrito en la matrícula naval de Tampico. Apenas aparece información acerca de esta exportación, atípica para la época por las razones indicadas y teniendo interés CAMPSA para incorporarlo a su flota.

Rendía homenaje a la figura de Miguel Alemán Valdés (1900-1983), abogado y político, que fue presidente de la República de México desde el 1 de diciembre de 1946 hasta el 30 de noviembre de 1952. Durante su mandato se procedió a la creación de la Ciudad Universitaria y la industrialización del país. Por su acreditado nivel cultural recibió varios reconocimientos nacionales y extranjeros. Con él se inició en el país la etapa de la contrarrevolución mexicana ante la presión de EE.UU.

El petrolero mexicano «Presidente Miguel Alemán», visto por la amura de babor
Contratado por CEPSA, pasó a CAMPSA y acabó siendo mexicano

Poco después de su entrega, nuestro protagonista fue rebautizado “Pemex XIX” y en 1951 volvió a llamarse “Presidente Miguel Alemán”. En 1968 cambió de nombre: “Pemex C” y en ese mismo año se fue al desguace, siendo desmantelado en Manzanillo.

De 8.392 toneladas brutas y 10.753 toneladas de peso muerto, medía 148,48 m de eslora total –140,20 m de eslora entre perpendiculares–, 18,90 m de manga, 10,44 m de puntal y 8,20 m de calado máximo. Estaba propulsado por dos motores Burmeister & Wain –fabricados en los talleres de La Maquinista, en Barcelona–, modelo 663-TF-130, con una potencia de 3.900 caballos sobre dos ejes y le permitía mantener una velocidad de 12 nudos. Consumían gasoil a un régimen de 16 toneladas diarias y los tanques de combustible tenían capacidad para 904 metros cúbicos.

Visto desde el castillo de proa, abarloado al petrolero
Visto desde el castillo de proa

Estaba compartimentado en 20 tanques con una capacidad de carga de 14.668 metros cúbicos y tenía una bodega a proa para 448 metros cúbicos, utilizada preferentemente para bidones y pertrechos. Disponía de alojamiento para 37 tripulantes y en el caso del que nos ocupa, fue el menos longevo de la serie, pues los españoles de CEPSA y CAMPSA fueron desguazados entre 1973 y 1977. Sus tripulaciones los recuerdan especialmente por sus acusados balances. En CEPSA, el petrolero “Bailén” lo apodaban “el bailón”.

Fotos: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo, Histarmar y Archivo General de la Nación (Departamento Documentos Fotográficos). Buenos Aires. Argentina

[1] Díaz Lorenzo, Juan Carlos (2006). Empresa Naviera Elcano. Seis décadas de historia. p. 285. Madrid.

[2] Revista de Información de la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante, nº 15, julio de 1949.

[3] ABC, 3 de junio de 1949.

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