Venezuela en la memoria

Trasatlánticos de la emigración: “Anna C” (1948-1971)

El 12 de mayo de 1948 el trasatlántico italiano “Anna C” arribó por primera vez al puerto de Santa Cruz de Tenerife, en el regreso de su viaje inaugural a Argentina. Comenzó así una vinculación que se mantiene setenta años después con la presencia de los grandes buques de cruceros de turismo de Costa Crociere, una de las compañías que mayor presencia tiene en el sector turístico en Canarias y cuyo aniversario pasó desapercibido para las respectivas Autoridades Portuarias.

El trasatlántico “Anna C”, segundo con este nombre en la historia de la compañía fundada por Giácomo Costa fu Andrea, fue el primer buque de “Línea C” incorporado al tráfico de la emigración. Se trataba de un antiguo “passenger ship”, primero de cuatro unidades contratadas a finales de la década de los años veinte por encargo de la compañía británica Furness-Prince Line, para atender la línea regular Nueva York-Brasil-Uruguay-Argentina.

Construcción número 816 del astillero Ligthows, fue botado el 12 de marzo de 1929 con el nombre de “Southern Prince” [1] y el 31 de agosto siguiente entró en servicio. Por entonces tenía capacidad para 125 pasajeros en primera clase y una tripulación de 120 personas. La publicidad dice que el lujo de sus instalaciones era equiparable al de los mejores “liners” de la época, por lo que gozó de merecida fama y tuvo una clientela distinguida.

En esta etapa se produjeron dos accidentes de importancia. El 14 de julio de 1937 colisionó a 25 millas de Buenos Aires con el vapor “Elstree Grange”, de Houlder Line. La sala de máquinas resultó inundada y el barco amenazaba con hundirse, por lo que fue varado en la costa y más tarde reflotado y reparado en la capital bonaerense. El segundo accidente se produjo dos años después. El 9 de agosto de 1939, cuando realizaba la maniobra de atraque en Montevideo, colisionó con el trasatlántico alemán “Cap Norte”, aunque en esta ocasión los daños fueron de menor cuantía.

En enero de 1940, el buque “Southern Prince” fue requisado por Royal Navy y transformado en minador auxiliar y el 5 de junio del citado año quedó adscrito al 1st Minelaying Squadron. El 26 de agosto de 1941 resultó averiado en un ataque del submarino alemán U-652 y posteriormente sirvió como buque de mando del almirante Rivett-Carnet, preparatorio de la Operación Neptune cuando el desembarco de Normandía.

El 7 de junio de 1944 zarpó de Solent formando parte del convoy EWP-1 y fondeó al día siguiente cerca de la playa de Juno. A partir de octubre siguiente fue utilizado como buque cuartel y al casi final de la guerra estaba cumpliendo con la misión de buque de entrenamiento en el Pacífico y cuando acabó la contienda fue devuelto a sus armadores y quedó amarrado en Glasgow.

Allí se encontraba cuando en abril de 1947 lo adquirió Ángelo Costa en un precio de 122.500 libras. El 17 de marzo del citado año zarpó en viaje a Génova y a finales de año dieron comienzo los trabajos de conversión en buque de pasaje. Recorrido de quilla a perilla, se procedió a la sustitución de la proa por una nueva de corte más moderno, así como la superestructura y la remodelación interior estuvo a cargo del arquitecto naval Nino Zoncada, que mantuvo la disposición de la primera clase, con capacidad para 164 pasajeros e incrementó el número de camarotes de la segunda, hasta 604 plazas, dotándole de dos piscinas y aire acondicionado.

Rebautizado “Anna C”, el 31 de marzo de 1948 partió de Génova en su primer viaje a Río de Janeiro y Buenos Aires, y en el viaje de regreso hizo su primera escala en Santa Cruz de Tenerife, consignado por Cory Hermanos. Muchas fueron, a partir de entonces, sus escalas en el puerto tinerfeño, como bien recuerda Rafael Zurita Molina en su libro “Crónicas del puerto de Santa Cruz de Tenerife Siglo XX”.

En diciembre de 1951 dieron comienzo los trabajos de modernización del trasatlántico de esta historia, en la que el equipo propulsor [2] fue sustituido por un motor FIAT, de 14.000 caballos de potencia, que le permitió alcanzar una velocidad de 20,5 nudos en las pruebas de mar. Los camarotes de primera y segunda clase fueron distribuidos en 337 plazas, mientras que el alojamiento para emigrantes no sufrió modificación. Por entonces era un buque de 12.030 toneladas brutas y medía 173 m de eslora total, 21,15 m de manga, 13,50 m de puntal y 9,33 m de calado máximo. Figuraba inscrito en la matrícula naval de Nápoles y posteriormente pasó a la de Génova.

El 9 de abril de 1952 se reincorporó a la línea de Argentina, en un itinerario con escalas en Cannes, Lisboa, Río de Janeiro, Santos y Montevideo, en el que se mantuvo hasta marzo de 1958, siendo relevado a partir de entonces por el nuevo trasatlántico “Federico C”. En diciembre de 1959 fue sometido a una nueva modernización, de la que salió con capacidad para 165 plazas en primera clase y 900 en clase turista, eliminando los espacios destinados a los emigrantes y pasó a cubrir la línea de Venezuela, Trinidad e islas de influencia británica y francesa, con escalas a la ida y a la vuelta en Santa Cruz de Tenerife.

De las crónicas de la sección “El puerto es lo primero” del periódico tinerfeño El Día, leemos los siguientes extractos:

“El modernísimo trasatlántico ‘Anna C’, confortable y bien concebido para esta clase de viajes transoceánicos, le dio al puerto una extraordinaria animación por el número considerable de viajeros que a su bordo venían desde diferentes puertos italianos y españoles. Para Tenerife trajo a dos pasajeros y aquí embarcaron 42 personas con destino a La Guaira, uniéndose a los 745 que llevan el mismo destino. El ‘Anna C’, con 332 personas en su dotación, se aprovisionó de doscientas toneladas de diésel”. [3]

“Se avecina un buen tráfico de trasatlánticos. Para esta mañana, a las diez, está señalada la entrada del italiano ‘Anna C’, que regresa de sus singladuras por La Guaira, y esta tarde el inglés ‘Brasil Star’, procedente de Suramérica. Mañana será el también italiano ‘Surriento’, en el que embarcarán para dicho puerto venezolano un total de cincuenta pasajeros de nuestras islas. Pasado mañana entrarán en crucero de turismo el ‘Gripsholm’, desde Nueva York, Funchal y Casablanca; el ‘Baudonville’, en viaje a Amberes y en ruta a La Guaira, Trinidad, Barbados y St. Kitts, el ‘Montserrat’. Asimismo, el día 7, atracará en el muelle Sur el norteamericano ‘Independence’, con turistas que embarcaron en Nueva York; el francés ‘Lyautey’, de Marsella y escalas para Dakar y de regreso de su crucero por el Caribe el italiano ‘Venezuela”. [4]

En el verano de 1960, el veterano “Anna C” inició una nueva etapa en el mercado turístico europeo, con viajes por el Mediterráneo y el Atlántico. Al mismo tiempo emplazó el trasatlántico “Franca C” en Florida, cuyo éxito motivó el posicionamiento en 1963 del trasatlántico “Anna C”, que realizó viajes a Bahamas y repitió en 1965 y 1966, tras lo cual regresó a Génova para reforzar la línea de Venezuela.

En noviembre de 1964 realizó un viaje especial a la India con motivo de la asistencia del  Papa Pablo VI al Congreso Eucarístico celebrado en Bombay. El Papa y su séquito viajaron por vía aérea, saliendo el 2 de diciembre de Roma, en un viaje con una breve escala en Beirut, donde saludó al presidente del Líbano y el regreso se efectuó tres días más tarde.

Unos meses después, el 14 de junio de 1965 el trasatlántico “Anna C” arribó por primera vez al puerto de Santa Cruz de La Palma, procedente de La Guaira, ocasión en la que desembarcaron 45 pasajeros que llegaron a la Isla con motivo de las Fiestas Lustrales de Nuestra Señora de Las Nieves.

A partir de 1966 combinó los viajes regulares con los cruceros de turismo por el Mediterráneo. De los meses de verano, amplió la temporada de mayo a octubre y fue un asiduo visitante de los puertos de Génova, Ajaccio, Cannes, Barcelona, Palma, Túnez, Trípoli, Palermo, Nápoles y Capri. Durante la temporada del verano austral de 1970 y 1971 también realizó viajes desde Buenos Aires al Cabo de Hornos.

El 23 de octubre de 1971 sufrió un incendio cuando se encontraba amarrado en el puerto de Génova. Los daños fueron importantes y la reparación se estimó inviable debido a la edad del buque y el coste económico que suponía su reparación. El 6 de diciembre hizo viaje a La Spezia, donde se procedió a su desguace en la factoría Santa María y un año después su estampa marinera había desaparecido por completo.

Notas

[1] Dos buques fueron construidos en el astillero Napier, en Glasgow y bautizados “Eastern Prince” y “Western Prince” y los otros dos en la factoría de Lithgows y recibieron los nombres de “Northern Prince” y “Southern Prince”. Fueron conocidos como los “Four Princes”.

[2] Hasta entonces estaba formado por dos motores Burmeister & Wain fabricados, bajo licencia, en los talleres J.G. Kincaid & Sons Ltd., Greenock. Sumaban 10.000 caballos de potencia y mantenía una velocidad de 16,5 nudos de velocidad.

[3] El Día, 23 de enero de 1960.

[4] El Día, 2 de febrero de 1961.

Bibliografía

Díaz Lorenzo, Juan Carlos. Los trasatlánticos de la emigración (1947-1974). Santa Cruz de Tenerife, 1992.

Díaz Lorenzo, Juan Carlos. Escala en Tenerife. Madrid, 1999.

Díaz Lorenzo, Juan Carlos. El puerto de Tenerife y los correos marítimos americanos. Madrid, 2000.

Eliseo, Maurizio y Piccione, Paolo. The Costa Liners. Londres, 1997.

Lloyd’s Register of Shipping. Londres.

Middlesmiss, Norman. Pride of the Princes. Newcastle, 1988.

Middlesmiss, Norman. Furness-Houlder Lines. Newcastle, 1991.

Zurita Molina, Rafael. Crónicas del Puerto de Santa Cruz de Tenerife Siglo XX. Santa Cruz de Tenerife, 2011.

Fotos: Tomás Ayut y clydeships.co.uk 

 

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