Acontecer marítimoDestacado

Tráfico estratégico de petroleros entre Irán, Venezuela y Cuba

Este fin de semana llegará a Venezuela el quinto petrolero enviado por Irán con productos refinados y al igual que los cuatro anteriores será escoltado por buques de la Armada de la República Bolivariana, ante la amenaza de EE.UU. de bloquear estos envíos que suponen un cargamento de 1,5 millones de barriles. Todo ello está acompañado de un intenso seguimiento mediático en las redes sociales y medios de comunicación nacionales, donde los dirigentes venezolanos celebran el compromiso de su aliado del Golfo Pérsico, dado que supone un alivio ante la grave escasez de gasolina y gasoil que padece el país. 

El primero de ellos, llamado “Fortune”, arribó el pasado lunes y atracó en el pantalán de la refinería de El Palito, próxima a Puerto Cabello. Han seguido otros tres llamados “Forest”, “Petunia” y “Faxon”, cargados de nafta, gasolina y gasoil y el cuarto de ellos ha llegado este jueves, con la finalidad, según fuentes oficiales, de reactivar las refinerías del país cuya producción se ha desplomado como resultado del colapso de la industria petrolera de Venezuela.

A la llegada del petrolero “Fortune”, abanderado en Irán, en el fondeo de la refinería de El Palito coincidió con los petroleros “E. Pioneer” y “Petion”, que transportan crudo y refinado para Cuba. También se encuentra en la zona el petrolero venezolano “Manuela Sáenz”, de la flota de PDVSA, a cargar refinado para el país caribeño que también tiene problemas de suministro.

El complejo refinero de Paraguaná, en el Estado Falcón, es uno de los mayores del mundo, con una capacidad para 950.000 barriles diarios. Sin embargo, el desplome de la producción, junto a la caída de la oferta, ha hecho que la producción de Venezuela se sitúe en algo más de 600.000 barriles diarios, cuando hace una década superaba los tres millones de barriles.

Las refinerías venezolanas, con problemas de mantenimiento y una brusca reducción de la capacidad de refino, apenas cubren una quinta parte de la demanda de combustible que tiene Venezuela, un país en el que el tráfico pesado rodado es fundamental para asegurar una parte importante del comercio interior y de exportación. Por ello y debido a la sucesión de problemas técnicos y acontecimientos políticos, en los últimos años se ha visto obligada a importar refinado.

Foto: Carlos Vadir Goñiz

Anterior artículo

Armas Trasmediterránea se suma a FerryGateway en Europa

Siguiente artículo

Zarpa el tercer y último “windfloat” desde Ferrol