De la mar y los barcosDestacado

“Sierra Maestra” (1961-1980), insignia de la Revolución cubana

El primer buque de nueva construcción de la Marina mercante de Cuba tras el triunfo de la Revolución de enero de 1959 se llamó “Sierra Maestra”. Durante buena parte de su existencia ostentó el honroso título de ser el buque insignia de la Empresa de Navegación Mambisa, con sede en La Habana. Mambisa fue una de las navieras más importantes de Latinoamérica y tuvo presencia en todo el mundo, con una flota que comenzó su andadura con los barcos expropiados a las pocas navieras que existían a finales de la década de los años cincuenta en Cuba.

La joven Revolución cubana puso en marcha un ambicioso plan de nuevas construcciones que multiplicó la capacidad de la flota mercante con buques construidos en España, Japón, Dinamarca e Italia e impulsó sobremanera la flota pesquera, siendo su principal exponente Flota Cubana de Pesca, que se convirtió en la más importante de Latinoamérica durante dos décadas.

Como se puede apreciar en su estampa marinera, el buque “Sierra Maestra” tenía el sello inconfundible de la construcción naval de la República Democrática Alemana. Pertenecía al denominado tipo IV o clase Frieden del astillero de Warnemunde, de cuya factoría era la construcción número 1.315 y entró en servicio el 20 de  diciembre de 1961, cuatro meses después de su botadura, efectuada el 26 de agosto del citado año.

Para el mando del nuevo buque se designó al capitán Jesús Jiménez Escobar, nacido en España e hijo de español republicano exiliado en Cuba después de la guerra civil. Tenía entonces 22 años, estaba recién salido de la Academia Naval de El Mariel y carecía de experiencia. Su designación obedecía a la estrategia propagandística del régimen cubano de presentarlo como “el capitán más joven del mundo” y uno de los hitos de la educación de la Revolución castrista.

El buque “Sierra Maestra” tenía dos superestructuras al estilo de los petroleros de puente al centro, aunque ésta estaba más desplazada hacia proa, donde se alojaba la oficialidad de cubierta y disponía de varios camarotes para pasajeros. Estaba equipado con una arboladura muy alta con un total de diez puntales, entrepuentes de cuarteles metálicos y tapas de escotillas metálicas MacGregor. Se trataba, no obstante, de un buque tecnológicamente atrasado en algunos aspectos e incómodo de trabajar las operaciones de estiba y desestiba. A pesar de que entonces ya estaba muy extendido, carecía de piloto automático, por lo que el gobierno del buque se hacía a mano.

Algunos autores relacionan a este buque con el ataque que sufrió el mercante español “Sierra Aránzazu” –capitán Ibargurengoitia–, en septiembre de 1964, a manos de un supuesto comandando anticastrista, cuando navegaba por el canal de Bahamas, a unas cien millas al noreste de Guantánamo, rumbo a La Habana. El investigador Manuel Rodríguez Aguilar lo explica con detalle en su libro sobre la compañía Marítima del Norte y en otros artículos de su especialidad en siniestros marítimos. 

Como emblema de la Marina mercante revolucionaria cubana, el buque “Sierra Maestra” tuvo un notable protagonismo en diversas misiones de marcado carácter político. Durante años fue el embajador de la excelencia del azúcar cubano y la propaganda del régimen informaba triunfalmente de sus viajes llevando cargamentos del dulce oro blanco a otros países. En abril de 1973 arribó a Talcahuano –capitán Reynaldo Carbonell– con 11.400 toneladas de azúcar en sacos, siendo visitado por el presidente chileno Salvador Allende y en otro viaje llevó hospitales de campaña y suministros médicos a Perú.

Pese a sus éxitos, también fue un barco de una vida marinera accidentada. En su primer viaje, cuando maniobraba en el puerto de La Habana, garreó el ancla y partió el cable submarino internacional, por lo que Cuba quedó incomunicada con el exterior durante bastante tiempo. En la década de los años setenta se produjo una avería en la pala del timón y el viento que soplaba lo empujó contra el muro del Malecón, en el canal de entrada a la bahía de La Habana, ocasionándole un boquete de grandes dimensiones en la proa.

En 1980, en plena debacle de la Marina mercante cubana, se renombró “Maisí”. Parece ser, aunque no lo tenemos confirmado, que en julio se 1981 se encontraba varado en La Habana, situación en la que sufrió severos daños en el plano del casco y posteriormente fue reflotado, siendo desguazado en 1982 en Cuba, sin que hayamos podido concretar el sitio preciso donde se procedió a su desmantelamiento ni la fecha final de los trabajos.

Inscrito en la matrícula naval de Santiago de Cuba, tenía un registro de 9.641 toneladas brutas, 5.766 toneladas netas y 12.692 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 157,40 m de eslora total, 20,10 m de manga, 12,81 m de puntal y 9,70 m de calado máximo. Estaba propulsado por dos motores diésel DMR –fabricados en los talleres de Rostock–, con una potencia de 8.000 caballos, que le permitía mantener una velocidad de 16 nudos. Código IMO 5327245.

El machete en la mano, icono de la Empresa de Navegación Mambisa
El machete en la mano, icono de la Empresa de Navegación Mambisa
Jesús Jiménez Escobar, primer capitán del buque "Sierra Maestra"
Jesús Jiménez Escobar, primer capitán del buque «Sierra Maestra»
Salvador Allende, presidente de Chile, a bordo del buque "Sierra Maestra"
Salvador Allende, presidente de Chile, a bordo del buque «Sierra Maestra»
Despedida al buque "Sierra Maestra" en el puerto de La Habana
Despedida al buque «Sierra Maestra» en el puerto de La Habana
El buque "Sierra Maestra", visto en toda su eslora por la banda de babor
El buque «Sierra Maestra», visto en toda su eslora por la banda de babor

Fotos: Friendship (shipspoting.com), Granma y Armindo Cardoso (Chile).

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