
Ibérica 2000 reclama avisos en tiempo real sobre la presencia de orcas para mejorar la seguridad marítima
La agencia de información medioambiental Ibérica 2000 ha reclamado un sistema público de seguimiento de las orcas ibéricas que permita conocer su posición y avisar a los navegantes para reducir el riesgo de incidentes con embarcaciones, especialmente veleros.
Las interacciones entre orcas y buques se registran de forma continuada desde 2020 y se han producido principalmente en el Estrecho de Gibraltar, el Golfo de Cádiz, las costas portuguesas y Galicia. En algunos casos, los animales han causado daños en los timones de los veleros, llegando a dejar algunas embarcaciones sin capacidad de gobierno. Por el momento, no se han documentado lesiones humanas causadas por las orcas.
Según la agencia, uno de los elementos que debería estudiarse con mayor detalle es el timón, ya que es la zona en la que se concentran numerosos episodios. La organización considera que las características de esta pieza, su movimiento y su posición en el agua podrían influir en el comportamiento de los animales, aunque reconoce que esta hipótesis debe ser contrastada con más datos.
La organización también reclama analizar las posibles relaciones entre estos episodios y diferentes factores del medio marino, como los movimientos del atún rojo, el tráfico marítimo, la actividad pesquera y el ruido submarino. Ibérica 2000 señala que existen numerosos factores en las zonas donde se producen las interacciones y que no se puede atribuir el comportamiento de las orcas a una única causa sin disponer de evidencias suficientes.
En este sentido, también considera necesario estudiar el impacto del ruido submarino generado por buques, sonares, prospecciones u obras. Aunque está demostrado que el ruido puede afectar a los cetáceos, la organización señala que actualmente no se ha demostrado que sea la causa directa de las interacciones con los timones.
La propuesta plantea mejorar la información disponible para los navegantes mediante mapas y avisos actualizados sobre la presencia de grupos de orcas. Ibérica 2000 considera clave conocer dónde se encuentran los animales y cómo se desplazan para adoptar medidas preventivas y, cuando sea posible, elegir rutas alternativas.
La organización también reclama una investigación coordinada entre España, Portugal, equipos científicos, autoridades marítimas y navegantes. Su objetivo es cruzar los datos de los incidentes con información sobre el tipo de embarcación y timón, tráfico marítimo, presencia de atún rojo, ruido submarino y otras condiciones ambientales.
Ibérica 2000 insiste en que la respuesta debe centrarse en la prevención y la convivencia, rechazando medidas que puedan dañar o acosar a las orcas. La población ibérica está considerada vulnerable y, según la organización, la protección de los animales debe compatibilizarse con la seguridad de los navegantes.
Entre sus propuestas figuran mejorar los avisos antes de la navegación, establecer protocolos de auxilio y prevención, definir mediante datos qué distancias y condiciones pueden reducir el riesgo y publicar información útil para los navegantes.
Foto: cedida


