Venezuela en la memoria

Se cumplen 60 años de la caída de la dictadura de Pérez Jiménez

Se cumplen sesenta años del 23 de enero de 1958, fecha de la caída del gobierno de Marcos Pérez Jiménez (1914-2001), lo que puso fin a una etapa de la historia contemporánea de Venezuela. Un movimiento cívico-militar consiguió derrocarle y el dirigente militar abandonó el país a bordo del avión presidencial apodado “La vaca sagrada”. Radio Caracas dio la noticia a las 02,30 horas, en emisión conectada con las emisoras del resto del país. En su huida, Pérez Jiménez, que entonces tenía 44 años de edad, viajó primero a República Dominicana, después a EE.UU. y finalmente a España, donde vivió el resto de su vida.

La dictadura de Pérez Jiménez acabó derrumbándose tras una sucesión de acontecimientos, que se agudizaron a partir del día de Año Nuevo de 1958, cuando aviones militares sobrevolaron al alba el cielo de Caracas. Aunque el alzamiento fue controlado, a medida que la opinión pública fue conociendo los nombres de los oficiales implicados, pudo comprender el alcance del malestar existente en el seno de las Fuerzas Armadas y el proceso de descomposición en el que se encontraba el régimen, que sucumbió 22 días más tarde.   

La crisis política se había agudizado incluso en el seno del propio gobierno con motivo del plebiscito de diciembre de 1957 y los dos cambios de gabinete, de 10 y 13 de enero de 1958, con la salida de los hombres más cercanos a Pérez Jiménez que habían sido vetados por las Fuerzas Armadas, caso del ministro del Interior, Laureano Vallenilla-Lanz Planchart, que ostentaba dicho cargo desde diciembre de 1952;  y Pedro Estrada, jefe de la Seguridad Nacional.

Diversos sectores de la sociedad venezolana expresaron abiertamente su repudio a la dictadura de Pérez Jiménez, produciéndose manifestaciones públicas contra el régimen, hasta alcanzar una huelga general celebrada el 21 de enero, promovida por la denominada Junta Patriótica, en la que confluyeron diversos partidos políticos en la clandestinidad, estudiantes, empresarios y las masas populares, que dieron su respaldo a los militares alzados.

Sin embargo, y pese a que aún contaba con el apoyo de un sector importante de las Fuerzas Armadas, en la madrugada del 23 de enero de 1958, Marcos Pérez Jiménez abandonó el Palacio de Miraflores y se dirigió al aeropuerto de La Carlota, donde tomó el avión presidencial que habría de llevarle al exilio. Cuando el pueblo conoció la noticia se lanzó a la calle en una impresionante manifestación de júbilo, así como el saqueo de los domicilios de los adeptos al régimen, ataques a la sede de la Seguridad Nacional y el periódico oficialista “El Heraldo” y el linchamiento de algunos funcionarios.

El alcalde de Caracas, César Augusto Méndez, que fue el primero en manifestar su adhesión ante los micrófonos de Radio Caracas, pidió al pueblo venezolano que permaneciera alejado de los centros militares, reclamó la colaboración ciudadana para el nuevo gobierno y respeto para los extranjeros que residían en el país, a los que aconsejó que se mantuvieran ajenos a los asuntos internos. 

Unas horas después comenzó una nueva etapa en la historia del país, con el nombramiento de una Junta de Gobierno que tomó las riendas presidida por el contralmirante Wolfgang Larrazábal y los coroneles Carlos Luis Araque, Pedro José Quevedo, Roberto Casanova y Abel Romero Villate; debido a sus reconocidos vínculos con el perezjimenismo, estos dos últimos renunciaron presionados ante el contundente rechazo social y fueron sustituidos por los empresarios Eugenio Mendoza y Blas Lamberti.

La Junta de Gobierno emprendió la tarea del restablecimiento de la democracia en Venezuela, para lo cual designó a un gabinete provisional formado por personalidades civiles y un militar al frente del ministerio de Defensa. Llegó la libertad para los presos políticos, el retorno de los exiliados, los procesos contra los miembros destacados del régimen depuesto y una progresiva apertura que desembocó en la convocatoria de elecciones, que ganó Rómulo Betancourt con el apoyo de Acción Democrática, tras los comicios celebrados el 7 de diciembre del citado año, con casi el 50% de los votos. El 12 de febrero de 1959 asumió el cargo, en el que permaneció hasta el final de una legislatura compleja y salpicada de numerosos sucesos.

Foto: portada del periódico “El Universal”

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