De la mar y los barcosFotos marineras

Salvador Ventura y Tomás Ravelo, capitanes de capitanes

En la selecta nómina de capitanes de Compañía Trasmediterránea hay nombres y más nombres de relevantes personalidades, en lo profesional y en lo personal, que enaltecieron el buen nombre de la compañía y de los barcos de mandaron por su buen y bien hacer en todo tiempo y circunstancia. Muchos de ellos se ganaron, además, el afecto no sólo de sus pasajeros, sino de las autoridades y de los medios relacionados con el entorno portuario de cada una de sus escalas.

En la foto vemos a dos capitanes de muy grato recuerdo. A la derecha, Salvador Ventura Moreno y a la izquierda, Tomás Ravelo García. La foto está tomada en el homenaje al primero celebrado en el hotel Santa Catalina, en Las Palmas de Gran Canaria, con motivo de su jubilación. No tenemos la fecha a mano, pero no es complicado conseguirla. En el ángulo derecho aparece, de espaldas, Luis Delso Heras, entonces presidente de Compañía Trasmediterránea.

Salvador Ventura Moreno, apodado “el marquesito”, fue un capitán de la vieja escuela. Tuvo el privilegio de ser uno de los últimos capitanes del emblemático “Villa de Madrid” y desde 1975 y hasta su jubilación, ostentó el mando titular del ferry “J.J. Sister”. Junto a su gemelo “Manuel Soto” –capitán, José Bruguera Batllori– fueron los barcos encargados de mantener las comunicaciones Canarias-Península durante casi dos décadas. A Salvador Ventura Moreno y a José Bruguera Batllori tuvimos la oportunidad de saludarles por última vez en la presentación del ferry “Sorolla”, en mayo de 2001, en el puerto de Barcelona.

De los barcos que mandó Tomás Ravelo García –quien también emprendió la singladura eterna hace pocos años– ninguno como el del ferry “Ciudad de La Laguna”. Un barco emblemático copartícipe de la historia contemporánea de las comunicaciones marítimas en Canarias desde su llegada, en julio de 1975. Él y Enrique Palacios Díaz, capitán del “Villa de Agaete”, hicieron posible, junto a sus respectivas tripulaciones, el establecimiento del primer “puente marítimo” entre las dos capitales canarias.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

 

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