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Ribera del Duero para el madrinazgo del submarino S-81

El jueves 22 de abril de 2021 pasará a la historia de la Armada española y del astillero de Navantia Cartagena, por haber sido el día en que SAR la Princesa de Asturias amadrinó un buque de la Armada, concretamente el submarino S-81 “Isaac Peral”, en un acto que contó con la presencia de toda la familia real española, hecho que ya indica, por sí sólo, la importancia de la jornada que se viviría.

Así, pasadas las 13,30 horas, SAR la Princesa Leonor, primogénita de SS.MM. los Reyes y futura Reina de España, cortaba la cinta roja y gualda que sujetaba la botella que habría de estallar contra el casco del flamante submarino.

En esta ocasión, la Armada no utilizó la tradicional botella de cava, sino que se optó por algo novedoso, como fue emplear para la ceremonia una botella de algo tan nuestro, tan español como el propio submarino, como lo era una de vino tinto, de la españolísima denominación de origen Ribera del Duero… ¡¡ ahí es nada !!. Ribera del Duero “Valtravieso” de la Finca Santa María, para ser más exactos, como se aprecia en su etiqueta.

Tras la rotura de la botella, señal de buen augurio para la nueva unidad, sus restos cayeron al suelo de la grada, y tras los acordes del himno nacional y las fotos de SS.MM. y AA.RR. con la primera dotación del flamante submarino, llamado a ser orgullo de la industria española y de la Armada, poco después se daba por finalizado el acto, al que había asistido (la ocasión lo merecía) toda la cúpula de la jefatura del Estado, así como de la Armada, la ministra de Defensa y muchos representes de embajadas de países amigos, autoridades del mundo de la política y un «no muy largo etc.», porque la actual pandemia, obliga a ello.

En aquel momento, esa luz que a veces se enciende en nuestro cerebro, me iluminó para preguntar al encargado responsable de la maniobra… ¿qué harás con los restos de la botella…?, a lo que me respondió «pues nada, al contenedor de vidrio…», a lo que le interrogué… ¿me la puedo quedar…?. Su reacción fue inmediata, con un «no hay problema…..» y horas después me la entregó … y aquí está.

Mi intención era, de momento, recuperarla para la historia, y después, darle alguna utilidad, como pieza histórica que pienso que es (ojo, sólo pienso)… así que de momento, en casa la tengo, mientras se decide su futuro, del que en los próximos días daré cuenta a todos mis amigos por este medio.

De momento, disfrutaré de su presencia unos días en casa, aunque pronto volará para tener un digno destino final. No quiero dejar de mencionar aquí a la persona que me dijo, sin dudar además, «cuenta con ella» y me estoy refiriendo a Ramón Sánchez-Ferragut Ortiz-Repiso, quien además me contó que su señora fue la artífice de trenzar esa especie de red con el color azul de Navantia

Gracias, Ramón, por haber hecho posible mi petición y haber evitado en suma el que los restos de esta botella que forman parte desde «ya mismo» de la historia de nuestra Armada no acabaran en el contenedor verde de reciclado de vidrio. Gracias, de verdad. Adjunto imagen de los restos de la misma y como dije al comienzo, su destino lo desvelaré en breve.

La botella, en su estado original
La botella, en su estado original
La etiqueta de la bodega Valtravieso de Ribera del Duero
La etiqueta de la bodega Valtravieso de Ribera del Duero
La histórica botella tendrá el destino que le corresponde
La histórica botella tendrá el destino que le corresponde

Fotos: Diego Quevedo Carmona

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