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Quiebra el propietario del trasatlántico “Queen Mary”

Eagle Hospitality Trust, propietaria del legendario trasatlántico “Queen Mary”, se ha declarado en quiebra y abre una etapa de incertidumbre sobre el futuro del emblemático buque, que también funciona como atracción turística, museo y hotel. El citado trasatlántico se encuentra atracado en Long Beach, California, desde diciembre de 1967 y es el único conservado de su clase.

Entró en servicio en mayo de 1936 en la línea del Atlántico norte entre Inglaterra y EE.UU. y hasta 1952 fue el buque más veloz del mundo en su clase, con una velocidad media de 31,6 nudos. En 1967, vencido por la aviación comercial, finalizó sus singladuras al cumplir su travesía número 1.000 y después de haber transportado 2.112.000 pasajeros y navegado algo más de 3,7 millones de millas náuticas.

Tiene el récord del mayor número de personas a bordo, 16.683 hombres y mujeres durante la Segunda Guerra Mundial. Su elevada velocidad le permitía escapar del acecho de los temibles submarinos alemanes. La leyenda dice que Winston Churchill, que viajó varias veces a bordo, hizo sus planes para el Día D mientras estaba recostado en la bañera de su camarote.

No es la primera vez que desde su emplazamiento en Long Beach la propiedad del histórico trasatlántico “Queen Mary” tiene problemas, debido a la fragilidad de sus finanzas. Los ingresos por visitas turísticas de los cruceristas que llevaban a la ciudad y celebración de eventos no son suficientes para cubrir los costes del buque, de modo que su preservación se convierte en un desafío, ahora agravado por las consecuencias de la crisis sanitaria y financiera del coronavirus.

En 2015, un estudio técnico determinó que se precisaba invertir 289 millones de dólares en reparaciones urgentes, pero solo se habían podido recaudar 23 millones de dólares. Eagle Hospitality Trust, entidad creada por Urban Commons, empresa inmobiliaria con sede en Los Ángeles que en 2016 obtuvo el arrendamiento del buque por 66 años, arrastra problemas financieros de importancia.

Foto: Mike Fernwood

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