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Proyectos para emplear el amoniaco como combustible marino

La naviera japonesa NYK está estudiando el uso de amoniaco como combustible marino para buques con cero emisiones y las oportunidades que surgirían de su transporte marítimo como parte de la campaña de descarbonización del sector marítimo, según declaraciones de dicha compañía en un congreso Green Ammonia Consortium (GAC) a finales de enero. El amoniaco ha sido reconocido como uno de los posibles combustibles del futuro, junto con el biodiésel, el hidrógeno y el biometanol, que son neutros en carbono.

Muchos actores del sector marítimo creen que tiene una alta probabilidad de ser comercializado para su uso como combustible terrestre y marino. Según el Korean Register of Ships, es ambientalmente viable y, en relación con otras opciones de combustible, no requiere un alto nivel de experiencia técnica cuando se utiliza como energía renovable.

Un consorcio coordinado por la organización noruega NCE Maritime CleanTech ha obtenido de la Unión Europea una financiación de 10 millones de euros para un proyecto para instalar en un buque una pila de combustible que utiliza amoniaco como fuente de energía, informa ANAVE. 

El proyecto consistirá en transformar un buque de apoyo off-shore existente, llamado “Viking Energy”, propiedad de la compañía noruega Eidesvik y fletado a la empresa energética Equinor, instalándole una gran pila de combustible de amoniaco de 2 MW, lo que le permitirá navegar 3.000 horas anuales usando únicamente dicho combustible. El sistema a bordo será suministrado por Wärtsilä.

Según los desarrolladores del proyecto, esta es la primera vez que se instala una pila de combustible basada en amoniaco en un buque. El proyecto tiene como objetivo demostrar que es posible efectuar viajes de largo alcance con cero emisiones en buques más grandes y alta potencia, y que una gran pila de combustible puede suministrar energía eléctrica a todos los sistemas de a bordo de forma segura y eficiente.

En el proyecto ShipFC participa un consorcio de 14 empresas europeas, incluidas Eidesvik Shipping, Equinor, Yara y Wärtsilä. El mencionado apoyo financiero ha sido concedido por el programa de Investigación e Innovación Horizonte 2020 de la UE bajo su área de trabajo Pilas de Combustible e Hidrógeno y se espera que la pila de combustible pueda instalarse a finales de 2023.

Foto: @twitter

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