
Halladas dos anclas de 2.000 años de antigüedad que reabren la búsqueda de un pecio romano en la isla de Tabarca
Investigadores de la Universidad de Alicante han hallado dos anclas de piedra en el fondo marino de la isla de Tabarca, que podrían pertenecer a un barco romano que naufragó hace más de 2.000 años. El estudio ha sido publicado en la revista científica Sagvntvm y recogido por el diario Información.
Las dos anclas fueron localizadas en la zona de Els Farallons, al este de Tabarca, un área donde desde hace años se han encontrado numerosos fragmentos de ánforas romanas. Los investigadores consideran que ambos hallazgos podrían formar parte de un mismo pecio, fechado en la primera mitad del siglo I a. C.
Durante la investigación, el equipo documentó las dos piezas mediante fotografías, mediciones y modelos tridimensionales, además de tomar pequeñas muestras del granito con el que fueron fabricadas para conocer su origen. Tras los análisis, las anclas fueron devueltas al mismo lugar donde fueron encontradas.
Uno de los aspectos que más ha llamado la atención de los investigadores es que ambas anclas son prácticamente idénticas y se encuentran separadas por una distancia de unos 18 metros, una medida que podría coincidir con la eslora de un barco mercante romano de tamaño medio.
La hipótesis también se apoya en la gran cantidad de fragmentos de ánforas romanas halladas en la zona, la mayoría utilizadas para transportar vino desde Italia entre finales del siglo II y mediados del siglo I antes de Cristo.
A pesar de estos indicios, los investigadores piden prudencia, ya que todavía no se han localizado restos del casco del barco ni materiales que permitan confirmar el posible pecio, por lo que las investigaciones continuarán abiertas.
Foto: J.A.Moya


