De la mar y los barcosDestacado

“Playa de las Canteras” (1964-1985), primer barco de Navicasa

Como ya hemos dicho en alguna ocasión, Naviera de Canarias, NAVICASA, constituye el ejemplo empresarial más importante de Canarias en la década de los años sesenta del siglo XX en lo que al ámbito naviero se refiere. Iniciativa de éxito liderada junto a otros inversores por Alejandro del Castillo y del Castillo (1892-1977), octavo conde de la Vega Grande, la compañía tuvo una flota frigorífica muy decorosa con la que abarcó diversos tráficos y se convirtió, además, en una escuela importante para sus tripulaciones, canarios en su mayoría, que tuvieron la oportunidad de consolidar sus conocimientos y sus trayectorias profesionales.

De los barcos que enarbolaron la contraseña de Naviera de Canarias evocamos en esta oportunidad al primero de ellos, llamado “Playa de las Canteras”, en 1964, al que siguieron los buques “Playa de Maspalomas” en 1965 y “Playa del Médano”, en 1967. En 1968 entró en servicio el buque «Playa de Naos» y en 1969 se incorporaron los buques “Playa de las Nieves” y “Playa Blanca”. En ese mismo año la compañía adquirió tres buques de la Royale Marocaine de Navigation, construidos también en La Naval de Sestao y renombrados “Playa de la Aldea”, “Playa de Los Cristianos”  y “Playa de la Aldea”. Y en 1975, cuando el signo de los tiempos había cambiado, NAVICASA adquirió a Naviera Asón los buques “José María Ramón” y “Pedro Ramírez”, con los que aceleró su declive.

Construcción número 105 del astillero de la Sociedad Española de Construcción Naval, de Sestao (Vizcaya), el sábado 8 de febrero de 1964 resbaló por la grada en ceremonia que amadrinó la señora Pilar Ariza, esposa de Leopoldo Boado, subsecretario de la Marina Mercante, en acto presidido por el director general de Navegación, almirante Pascual Pery Junquera y con la asistencia de una nutrida representación, entre los que figuraban el presidente del Cabildo Insular de Gran Canaria, Federico Díaz Bertrana; el presidente del Sindicato Provincial de Frutos y Productos Hortícolas, José Naranjo Hermosilla; el consejero del Cabildo Insular de Fuerteventura, Miguel Sánchez Velázquez y el consejo de administración de Naviera de Canarias, que presidía Pedro del Castillo y Bravo de Laguna.[1] Por parte de La Naval asistió su comité directivo, encabezado por su director general, Enrique de Sendagorta.

El nuevo buque estaba compartimentado en dos cubiertas con tres entrepuentes, cámara de máquinas y superestructura a popa, alojamientos para 25 tripulantes y dos cabinas para cuatro pasajeros. Podía cargar 75.000 pies cúbicos y era de similares características al buque “Mediterranean Sprinter”, abanderado en Holanda, que estaba fletado para el transporte frutero entre Canarias, Dieppe y Rotterdam.

Inscrito en la matrícula naval de Las Palmas de Gran Canaria, el buque “Playa de las Canteras” entró en servicio en agosto de 1964 después de que hubiera realizado las pruebas de mar, en las que alcanzó una velocidad de 16,7 nudos. Incorporado a la línea de Rotterdam y Dieppe con cargas paletizadas de tomates y hortalizas, luego vinieron otros tráficos y fletes internacionales que llevaron al buque prácticamente por todo el mundo.

Entre 1971 y 1972, recuerda Pedro Anatael Meneses Roques, que entonces era jefe de máquinas de este buque, cargaban merluza congelada de los pesqueros de Pescanova en Ciudad del Cabo y descargaban por lo general en Italia, así como cargas de atún congelado en la isla Mauricio para su descarga en Puerto Rico. Entonces el barco estaba al mando del capitán Ramón Mejías y en otras ocasiones se trataba de fletes de frutas tropicales. Así transcurrieron los años hasta que en agosto de 1985 llegó el momento de su desguace en La Graña, en la ría de Ferrol.

De 1.568 toneladas brutas y 1.455 toneladas de peso muerto, medía 82,70 m de eslora total –73,50 m de eslora entre perpendiculares–, 11,80 m de manga, 6,50 m de puntal y 4,80 m de calado máximo. Estaba propulsado por un motor Sulzer 8TD48, de 2.400 caballos de potencia sobre un eje y hélice de paso fijo, que le permitía mantener una velocidad de 15,5 nudos. Disponía, además, de tres grupos electrógenos de 135 KVA de corriente alterna trifásica y la planta de frío industrial la permitía alcanzar temperaturas de entre –12ºC y –20ºC. Código IMO 6407822.

Nota:

[1] Del consejo de administración también formaban parte Ramón Roque González (vicepresidente), Gilberto Roque González (secretario), Francisco Vega (consejero-delegado), Alejandro del Castillo y del Castillo, Luis Taibán y Jorge Alexiades (consejeros), José Romero (director) y Fernando Quintana (representante de Naviera de Canarias en Madrid). El Eco de Canarias,11 de febrero de 1964.

Foto: archivo de Alberto Mantilla Pérez. Nuestro agradecimiento

Anterior artículo

Vuela el techo del “Benchi Express” en Valle Gran Rey

Siguiente artículo

La carga rodada en corta distancia crece un 7,9% en 2019