El mundo de la aviación

Plantean dudas sobre la viabilidad de Canarian Airways

Canarian Airways todavía no ha levantado el vuelo y el periódico “El Día”, en su edición de ayer, titula en primera página que se trata de una sociedad “en alto riesgo de insolvencia”. Y en la edición de hoy destaca también en primera página que “La patronal veta a Canarian Airways”. Malos augurios para una aventura en la que participa el Cabildo de Tenerife con la cantidad de 700.000 euros, donde se ha hecho la puesta en escena, lo cual ha motivado una queja de la Asociación de Líneas Aéreas, “en desacuerdo con que un poder público ponga dinero con el motivo de la conectividad”.

Una sociedad llamada Lattitude Hub, con un capital social de 195.000 euros y una solvencia financiera de 6.000 euros, figura como matriz de Canarian Airways. Según resalta el periódico “El Día”, “carece de solvencia financiera y tiene un riesgo máximo de impago”. Y agrega que “esta compañía puede tener muchas dificultades para hacer frente a sus obligaciones comerciales a medio y largo plazo” considerando el capital social desembolsado, “un fondo modesto para la actividad que pretende desempeñar”, teniendo en cuenta la inversión de cuatro millones de euros anunciada por la nueva aerolínea.

Lo llamativo del caso es que, como destaca el periódico “El Día”, Canarian Airways es una aerolínea “sin alas”, pues anuncia la venta de billetes a siete destinos a partir de junio y todavía no tiene licencia AOC ni slots reservados para volar –de ahí el rechazo de la Asociación de Líneas Aéreas, ALA, a la que pertenecen las principales aerolíneas del país–, tampoco tiene avión (aunque dice que pretende volar con un A319) y su operadora One Airways se comprometió a crear 60 empleos al entrar en la ZEC y según el periódico el referido periódico “no generó ninguno”.

Más allá de este cúmulo de dudas que sus promotores harían bien en aclarar, la loable iniciativa de Jorge Marichal y el grupo de empresarios hoteleros que le secunda llega en un momento muy complejo para el sector de la aviación comercial, que sufre en primera línea las consecuencias de la pandemia sanitaria y financiera del coronavirus. La conectividad con el archipiélago se ha visto resentida y con ella la llegada de turistas, en un sector muy controlado por los touroperadores y las aerolíneas sectoriales Es posible que en otro contexto diferente del actual el proyecto pudiera generar mejores expectativas, pero no parece, a priori, que pueda levantar el vuelo con facilidad.

Foto: cedida

 

Anterior artículo

Seis meses de obras del buque “Solitaire” en Navantia Cádiz

Siguiente artículo

“Fairplay Nublo” asiste a una draga belga en el Estrecho