Del Cronista Oficial

Pino del Consuelo

El Pino del Consuelo es un soberbio ejemplar de pino canario, que forma parte del pinar frondoso que cubre el monte de Fuencaliente de La Palma sobre las coladas del volcán de Martín, erupción que corresponde a 1677. Situado a la orilla derecha de la carretera general del sur, ha sobrevivido a los sucesivos incendios forestales que han afectado históricamente a esta parte de la isla.

Sin embargo, el enclave está tristemente asociado al horror y la barbarie de la guerra civil en La Palma. A unos cien metros cuesta arriba, entre pinos y viñedos, en 1996 fueron localizados cinco cadáveres de personas asesinadas por golpistas y enterrados en una fosa común, entre los que se encontraba el último alcalde republicano de Los Llanos de Aridane, Francisco Rodríguez Bethencourt. En 2006 fueron hallados otros seis cadáveres y dos más en 2007.

La localización se logró gracias a la información facilitada por Melo Pérez Díaz, quien trasmitió a los familiares de los desaparecidos la historia que en su día le había contado su padre sobre la desaparición y el asesinato de aquel grupo de personas, que el paso del tiempo se ha encargado de conocer como los «trece de Fuencaliente», aunque no eran vecinos de este municipio.

Los estudios forenses realizados sobre los restos evidencian la brutalidad de los crímenes cometidos contra los represaliados, algunos de ellos dirigentes o militantes de organizaciones de izquierdas y otros de personas que ayudaban con el suministro de provisiones a “los alzados”, como fueron conocidos aquellos que decidieron huir a los montes de la isla cuando la isla fue tomada por las fuerzas militares a partir del 25 de julio de 1936, fecha del desembarco del cañonero “Canalejas” en Santa Cruz de La Palma.

La Asociación de la Memoria Histórica de La Palma y el Cabildo Insular proyectan el levantamiento de un monumento junto al Pino del Consuelo, que recuerde a las víctimas ajusticiadas en los inicios de la represión franquista. Un espacio que sirva también para el consuelo de sus familiares, cuyo afán por encontrar a sus seres queridos desaparecidos han conseguido setenta años después de ocurridos tales hechos. Se pretende que el monumento sea una intervención digna que recuerde a las víctimas de la represión y memoria de lo que no debe volver a suceder jamás.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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