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Naviera Armas consolida un modelo mixto de flota

Desde 1995, cuando Naviera Armas inició su etapa en el transporte de pasajeros con los buques “Volcán de Tauce”, “Volcán de Tejeda” y “Volcán de Tindaya”, y por espacio de veinte años, hasta 2015, la compañía mantuvo una estrategia operativa basada en una flota de buques tipo ferry.  Salvo la breve experiencia del monocasco “Volcán de Tauro”, incorporado en 2000, tres años después Naviera Armas comenzó un ambicioso programa de renovación de flota, de modo que hasta 2011 incorporó ocho buques de nueva factura, construidos todos ellos en el astillero Barreras, en Vigo.

Sin embargo, en 2015 decidió aplicar una estrategia paralela con la incorporación de catamaranes de alta velocidad, el primero de los cuales, llamado “Volcán de Tirajana”, entró en servicio en marzo del citado año en las líneas Motril-Melilla, Motril-Nador y Motril-Al Hoceima y desde el 16 de julio siguiente atiende la línea Los Cristianos-El Hierro.

El segundo catamarán de Naviera Armas se llama “Volcán de Teno” y llegó a Las Palmas en diciembre de 2017. En febrero del citado año, tras su adquisición en Grecia, pasó a cubrir la línea Motril-Melilla y desde abril de 2018 atiende la línea entre las dos capitales canarias. Se da la coincidencia de que ambos buques fueron estrenados en su día por Trasmediterránea con los nombres de “Milenium Tres”(2006) y “Milenium” (2000), respectivamente.

A la línea entre ambas capitales se ha sumado en junio de 2018 el catamarán “Alborán”, con lo que Naviera Armas dispone de un “puente marítimo” de alta velocidad, reforzado por un servicio de ferries que garantizan el transporte de carga rodada. El catamarán “Alborán” había iniciado en octubre de 2017 la rotación Los Cristianos-San Sebastián-Valle Gran Rey, en la que ha sido sustituido por el catamarán “Express”, que está alquilado a un armador sueco.

En su apuesta por este tipo de embarcaciones, Naviera Armas anunció en mayo de 2017 la firma del contrato por importe de 74 millones de euros, para la construcción de un catamarán Incat, de 111 m de eslora, que será el mayor del mundo en su clase, con capacidad para 1.184 pasajeros, de ellos 155 en primera clase. El garaje dispone de dos cubiertas para 215 coches y 595 metros lineales de carga rodada y está previsto que sea entregado en marzo de 2019, sin que, por ahora, se sepa  dónde va a operar.

A ello hay que sumar, según lo declarado por el presidente del astillero Barreras a la prensa de Galicia, la próxima construcción de un nuevo ferry de 190 m de eslora, que será el mayor de la flota de Naviera Armas. Un contrato importante para el astillero gallego, que atraviesa por un buen momento con una importante cartera de pedidos, pero del que apenas se conocen más detalles.

La reciente adquisición de Trasmediterránea ha convertido al Grupo Armas en una de las primeras navieras de Europa, lo cual le permite, entre otros aspectos, mover ficha e intercambiar flota con gran rapidez en cualquiera de los escenarios donde actúan ambas compañías. Tal es así que Naviera Armas ha anunciado la próxima incorporación de una embarcación de alta velocidad en la línea de La Palma y este verano ha situado al ferry “Volcán de Tinamar” en la línea Barcelona-Mahón, donde ha cosechado un notable éxito. La varada del ferry “Volcán de Tamasite” ha sido inmediatamente sustituida por el ferry “Juan J. Sister”, que atiende la línea Motril-Nador.

Además del catamarán “Alborán”, Trasmediterránea tiene otras tres buques de alta velocidad: “Milenium Dos”, que cubre la línea Algeciras-Ceuta; y “Alcántara Dos” y “Almudaina Dos”, que se encuentran amarrados en Almería tras finalizar la campaña de verano. Este último es un monocasco que ha sido muy bien recibido en la línea Gandía-Sant Antoni-Palma.

Con esta dimensión de flota y margen de maniobra, a la que en breve se incorporará el buque “Villa de Teror”–un “canguro” del siglo XXI–, la “nueva” Trasmediterránea podrá alterar, y mucho, la relación de fuerzas existentes en la actualidad en la red de Baleares, entre otros escenarios posibles.  Mientras tanto, el equipo de Antonio Armas, en su línea habitual, trabaja en la sombra y con el sigilo que le caracteriza, sin que haya filtraciones sobre lo que se avecina, aunque es muy previsible que habrá novedades importantes en lo que resta de año.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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