El mundo de la aviación

Los motes de los aviones Bloch 161 Languedoc de AVIACO

En 1952, AVIACO adquirió a Air France sus dos primeros aviones cuatrimotores Bloch 161 Languedoc (EC-AGU y EC-AGV), con una configuración de “33 cómodas butacas de lujo”, como decía la publicidad de la época. Es conocido que el primero de ellos, nombrado “Santiago Apóstol”, llegó en vuelo directo desde París a Madrid pilotado por Celestino Ramos y el día 19 de junio se reestrenó en la línea Madrid-Barcelona.

El tercero (EC-AHT) llegó en 1953 y el cuarto (EC-AKV) en 1955. En 1956 se compraron otros cuatro aviones (EC-AMH, EC-ANP, EC-ANR y EC-ANS) “a precios muy convenientes, que serán modificados en nuestros talleres”, como recoge José Ramón Marteles en su libro sobre la historia de AVIACO.

Estos aviones tuvieron dudoso resultado y no gozaron de especial afecto entre sus tripulaciones, que los motejaron en función de sus matrículas aeronáuticas “Me Hundo”, “No Puedo”, “No Rulo” y “No Subo”.

Como es conocido, el avión EC-AKV resultó destruido el 29 de octubre de 1956 en Los Baldíos, durante la aproximación al aeropuerto de Los Rodeos. Todos los ocupantes resultaron ilesos y hubo un solo muerto, una mujer que se encontraba en su casa en el momento del impacto contra el suelo. En el accidente del avión EC-ANR, ocurrido el 4 de diciembre de 1958 en Guadarrama, no hubo supervivientes. El resto de la flota, ante la mala prensa y las presiones internas, fueron retirados en enero de 1960.

Foto: Francisco Andreu Plaza

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