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Los mecheros “Zippo” de la Armada, objetos de deseo

Corría el año de 1930 cuando George G. Blaisdell, un emprendedor empresario norteamericano fundaría la fábrica de mecheros marca “Zippo” ajeno a que con el andar del tiempo, esos encendedores se iban a convertir en todo un icono, primero en los Estados Unidos, y poco después en muchos lugares del mundo.

El nombre que le daría a la marca procede la palabra “cremallera” al parecer porque al pronunciarlo en ingles (“zipper”), ese sonido era del agrado de Blaisdell, que tras varias adaptaciones de la citada palabra, optó por la de “Zippo”. Desde el mismo momento en que comenzó a comercializase (la primera unidad salió de fábrica en 1933 y hoy día se exhibe en un museo dedicado a ellos en Bradford) se anunciaba como “lifetime guarantee”, es decir, “garantizado de por vida”, pues además la propaganda apostillaba que “Works, or we fix it free”, es decir que si deja de funcionar en algún momento de su vida, la reparación es gratuita. Además en las cajas donde se vendían figuraba escrita la palabra “Windproof”, es decir “a prueba de viento”, lo cual lo convertía en la herramienta indispensable e idónea para encenderse un cigarrillo en el alerón de un buque.

Tan solo llevaban unos pocos años comercializados cuando se produjo la entrada de los EE.UU. en la Segunda Guerra Mundial, recibiéndose entonces pedidos masivos de unidades de cualquier cuerpo y ejército, extendiéndose rápidamente su uso y naciendo casi a la par la inquietud en los militares norteamericanos por comenzar a coleccionarlos. Además los “Zippo” en reiteradas ocasiones comenzaron a aparecer en la gran pantalla, por lo que la industria del cine -quizás sin pretenderlo- colaboró con su popularidad, ya que varias películas y actores famosos, tenían un denominador común: un “Zippo” entre sus manos. Así, pudimos ver como Bruce Willis alumbraba con uno de ellos un conducto de ventilación en “La jungla de cristal”, o Harrison Ford y Sean Connery los utilizaban en “Indiana Jones”, por citar solo una par de películas de los años 80, aunque hubo algunas otras mas.

Por lo que a la Armada española respecta, a finales de los años cincuenta llegaría la primera gran remesa de buques procedentes de la U.S. Navy derivada del llamado MDAP (Mutual Defence Assistant Program), o Programa de Defensa y Ayuda Mutua, firmado con los EE.UU.

Esos primeros buques serían los ya legendarios dragaminas de casco de madera, en número nada menos que una docena, y como quiere decirse que eran unas unidades muy novedosas (fueron los primeros en incorporar modernos equipos electrónicos como el sonar) el personal designado para formar las dotaciones que habrían de traerlos a España permaneció un periodo de tiempo relativamente largo (varios meses, algunos casi un año) recibiendo clases en escuelas de la US Navy y durante ese tiempo debieron descubrir los encantos del Zippo, de modo que sus primeros comandantes debieron pensar que no era mala idea encargar varas unidades para poder traérselos a España.

Así, desde hace mas de 60 años (finales de los cincuenta), las dotaciones que fueron elegidas en su momento para estos barcos, al llegar a España nos trajeron como algo realmente novedoso y original mecheros Zippo de sus unidades, las cuales hoy son cotizadas piezas de colección pues esta desconocida rama de la militaria es algo realmente bonito siendo muchos los aficionados que se dedican a buscarlos, sin tener que ser necesariamente fumadores.

Poco tiempo después, otros marinos que fueron a EE.UU. a “traerse barcos” también tendrían la ocasión de adquirir “in situ” mecheros de las unidades que iban a ser transferidas, pero que aún no lo habían hecho y al llegar a España algunos de esos barcos (solo algunos) decidieron hacer los correspondientes encargos ya con el nombre y numeral español de su unidad una vez rebautizada, siendo en este sentido los destructores clase “Fletcher” los que continuaron la moda que habían importado pocos años antes las dotaciones de los citados dragaminas costeros.

Algún lustro después esa tradición la seguirían los destructores tipo Fram II, los dragaminas oceánicos, los buques de desembarco, los transportes de ataque o el “Dédalo”, y que se contagiaría a otros buques algunos ya construidos en España como las fragatas clase Baleares o las corbetas clase Descubierta, apuntándose también a la moda de manera puntual alguna unidad menor, como el buque de salvamento Poseidón, y algún otro.

Aunque podemos afirmar que todos los buques USA tienen mecheros Zippo y que suelen venderse a bordo de de su unidad respectiva, no hay ningún censo de éstos en los buques de la Armada española. En cualquier caso, el hecho de no ser una cifra muy elevada, anima a coleccionarlos, pero eso sí, quien decida hacerlo debe preparar la cartera porque sobre todo los de los primeros buques (dragaminas de los años cincuenta) son piezas muy codiciadas por dos razones, a saber, el tiempo transcurrido desde su llegada a España y lo escaso de sus dotaciones.

USS «Noa»
«Baleares»
«Cataluña»
Dragaminas «Ebro»
Dragaminas «Júcar»
Dragaminas «Ulla»
Destructor «Jorge Juan»
Buque de salvamento «Poseidón»
Publicidad de los mecheros Zippo

Fotos: archivo y autoria de Diego Quevedo Carmona

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2 Comentarios

  1. Juan López
    31 mayo, 2022 at 9:14 pm — Responder

    ¿ Y los hay de buques de la Armada actualmente en servicio ?

  2. Juan Cárdenas Soriano
    31 mayo, 2022 at 9:39 pm — Responder

    Interesante e ilustrativo artículo sobre un encendedor tan usado tanto en la Armada como en la marina mercante , unque hay que reconocer que el márquetin funcionaba mejor en el primer caso ; los mercantes teníamos que salir a comprarlo a tierra ; los que recalábamos en EEUU lo teníamos más fáccil.

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