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Los buques escuela “Pedro de Alvarado” y “Alonso de Ojeda”

La Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante, conocedora de las mejoras implantadas en los planes de otros países e interesada en la formación de los futuros oficiales, introdujo reformas en los proyectos de los buques “Pedro de Alvarado” y “Alonso de Ojeda”, tipos M y N del Plan de Nuevas Construcciones, cuando estaban próximos a entrar en servicio, para que pudieran cumplir con dicho cometido. Es de advertir que en sus orígenes habían sido diseñados como buques mixtos con capacidad para alojar a 34 pasajeros en clase única.

Ambos buques disponían de dos aulas para clases teóricas en las respectivas especialidades. Los alumnos de máquinas tenían un taller independiente dotado de herramientas para trabajos manuales. El hecho de que los equipos propulsores fueran turbinas de vapor y motores diésel, respectivamente, permitía a los alumnos realizar las prácticas en buques similares y en la misma función, alternando la mitad del periodo de embarque en cada uno de ellos.

En el puente de mando, los alumnos de Náutica utilizaban un cuarto de derrota similar dotado de instrumental adecuado para realizar las prácticas de navegación, sin entorpecer la labor del gobierno del buque. El número habitual de alumnos en cada uno era de 24 plazas –aunque se había proyectado para un máximo de 30–, con un plantel de cuatro profesores y una tripulación de 48 hombres. Hasta la extinción de la función docente en 1969, habían hecho sus prácticas en ambos buques algo más de medio millar de alumnos.

La construcción del buque “Pedro de Alvarado” se adjudicó al astillero de la Empresa Nacional Bazán, en Cartagena. Estaba propulsado por una turbina de alta presión y otra de baja presión, tipo multicelular sistema Rateau, que se alimentaba de vapor recalentado, desarrollaba una potencia de 7.000 caballos sobre un eje y mantenía una velocidad de 17,7 nudos. Entregado el 28 de noviembre de 1959, en 1960 inició un servicio regular entre Europa y Japón vía canal de Suez, con escalas en Alejandría, Filipinas y Hong Kong.

En el caso del buque “Alonso de Ojeda”, construido en Astilleros de Cádiz y entregado el 13 de julio de 1958, el equipo propulsor consistía en cuatro motores MAN tipo G8 VU que sumaban 7.000 caballos de potencia y mantenía una velocidad de 16,5 nudos, aunque en las pruebas de mar alcanzó 18,5 nudos. Al igual que el buque “Pedro de Alvarado”, en 1960 navegó en la mencionada línea entre Europa y Japón, lo que constituía un aliciente excepcional para la formación práctica de los alumnos.

El buque “Pedro de Alvarado” perteneció a la Empresa Nacional Elcano hasta 1972, año en el que se vendió a la compañía Marasia, cuya contraseña enarboló con el nuevo nombre de «Pacífico», mientras que el buque “Alonso de Ojeda” causó baja en la flota de Elcano en mayo de 1973, fecha en la que se vendió a Naviera Costa-Vasca. El primero fue desguazado en febrero de 1976 en Ferrol y el segundo en noviembre de 1980 en Burriana (Castellón).

Hasta 1958, los alumnos que embarcaban en Elcano para hacer sus prácticas hacían el primer año obligatoriamente en los motoveleros “Estrella Polar” y “Cruz del Sur”. En función de las calificaciones obtenidas, los primeros clasificados continuaban su periodo formativo en los petroleros, que entonces eran los más codiciados; los segundos pasaban a los buques de carga seca, fruteros y madereros y el resto embarcaba en los carboneros.

Como bien señala Juan Manuel Pérez Rodríguez en un comentario en su muro de facebook, “el apoyo a la construcción naval en España, la potenciación de la Marina Mercante española con la consiguiente formación de sus oficiales fueron los grandes ejes de la Empresa Nacional Elcano con notable éxito en la obtención de recursos económicos para nuestro país y en la contribución a la industrialización de España que llegó a ser la octava potencia industrial del mundo”.

El buque "Pedro de Alvarado", en su última etapa
El buque «Pedro de Alvarado», en su última etapa

Fotos: archivo de Jorge Rodriguez Suárez. Nuestro agradecimiento

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