
Lola Higueras amadrina el bautizo del BAM-IS “Poseidón” (A 21), un hito destacado de la Armada del siglo XXI
María Dolores Higueras Rodríguez, Lola Higueras (Madrid, 1945), historiadora americanista, primera arqueóloga subacuática de España y durante años figura destacada del Museo Naval de Madrid en su condición de directora técnica hasta su jubilación en 2005, ha sido la madrina del BAM-IS “Poseidón” (A 21), en acto celebrado este viernes en el astillero Navantia Puerto Real.
La madrina ha dedicado unas palabras de agradecimiento al AJEMA por “el gran honor que me ha conferido nombrándome madrina de este extraordinario buque que es especialmente valioso para mí porque dedicará sus actividad y tecnología puntera a la investigación y salvamento en ese mundo submarino que tanto amo, ese museo silencioso que custodia nuestro rico patrimonio sumergido”.
La bendición del buque, de acuerdo con la tradición de la Armada, estuvo a cargo del capellán mayor Jairo González Rodríguez, párroco de la Parroquia Vaticana Castrense San Francisco, de San Fernando.
El acto ha contado con la asistencia de diversas autoridades, entre ellas el director general de Armamento y Material (DiGAM), almirante Aniceto Rosique; el almirante jefe de Estado Mayor de la Armada (AJEMA), almirante general Antonio Piñeiro; la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), Belén Gualda y el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez.
El AJEMA ha destacado que “este programa refleja una apuesta decidida por el desarrollo tecnológico nacional; una construcción compleja y exigente que sitúa a Puerto Real, a la Bahía de Cádiz y a todo su tejido empresarial en la vanguardia de la industria y la innovación. Gracias al talento y al esfuerzo de grandes profesionales y de la mano de Navantia, este reto mayúsculo es hoy una realidad que pone de relieve el valor de la colaboración entre la Armada y nuestra industria nacional; una colaboración que constituye, por sí misma, una verdadera capacidad estratégica”.
El almirante Rosique, por su parte, ha subrayado que “tenemos ante nosotros un buque que permitirá a la Armada dar un salto cualitativo y cuantitativo en su capacidad de intervención subacuática, buceo y salvamento y rescate de submarinos. Su incorporación responde además al doble objetivo que persiguen nuestros programas de armamento: satisfacer las necesidades de la Fuerza y fortalecer el tejido industrial y tecnológico nacional mediante la incorporación de tecnologías de última generación”.
El presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, sostiene que “este buque Poseidón que hoy bautizamos tiene unas capacidades que lo hacen único y por eso mismo es una muestra de la estrecha colaboración de Navantia con el Ministerio de Defensa y con la Armada para contribuir a que España tenga capacidades de defensa punteras y flexibles, adaptadas a un entorno disruptivo y demandante. Este buque refleja, además, el compromiso de Navantia con el Plan Armada 2050 y con el firme empeño de España y de Europa por impulsar nuestra defensa y nuestra autonomía estratégica”.
El BAM-IS “Poseidón” es la primera flotadura de un buque de nueva construcción en el astillero de Navantia Puerto Real en siete años. El nuevo hito de la Armada, cuya quilla se colocó en noviembre de 2025, tiene prevista su entrega para el primer semestre de 2027.
De 5.000 toneladas de desplazamiento, mide 91 m de eslora y 19 m de manga. Tiene propulsión diésel eléctrica, podrá mantener una velocidad de crucero de 18 nudos y aloja a una dotación de 54 personas, número ampliable según las necesidades de cada misión.

El capitán de corbeta Carlos García Barrios es el primer comandante del BAM IS “Poseidón”, que relevará al buque de salvamento y rescate "Neptuno" (A-20) y será la principal unidad de la Armada para el apoyo a las operaciones de buceo.
Este proyecto surgió como una necesidad asociada a los submarinos S-80 con la finalidad de prestar apoyo y garantizar la seguridad de las dotaciones desde el inicio de su vida operativa.
El buque dispone de una cubierta de trabajo de más de 400 metros cuadrados y sistemas modulares para realizar operaciones de rescate y apoyo a submarinos, recuperación de objetos sumergidos y trabajos de protección del patrimonio subacuático.
Su diseño incorpora tecnología de corriente continua, sistemas de almacenamiento de energía y propulsores cicloidales, que permiten realizar maniobras y mantener una posición precisa incluso en condiciones marítimas adversas. También podrá trabajar con el sistema de rescate submarino de la OTAN NSRS y cuenta con certificación MOSHIP.
Entre sus capacidades destaca el uso de vehículos submarinos operados por control remoto (ROV), capaces de realizar trabajos de exploración e intervención hasta 6.000 metros de profundidad, por lo que, llegado el caso, entre sus cometidos estará la vigilancia de oleoductos y gasoductos submarinos ante posibles amenazas.
Tras su puesta a flote comenzarán los trabajos de integración de sistemas, armamento, la instalación de diversos equipos, entre ellos una grúa de gran capacidad y las pruebas de puerto y de mar previas a su entrega.


Fotos: Navantia


