De la mar y los barcosDestacado

La vida marinera del vapor “Ciudad de Alcira” (1946-1974)

En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, la Compañía Frutera Valenciana de Navegación (COFRUNA) abordó la construcción de dos barcos a vapor similares al denominado tipo A del Plan de Nuevas Construcciones de la Empresa Nacional Elcano, que correspondía a un proyecto de buques fruteros para garantizar la exportación agrícola nacional así como el tráfico platanero del Archipiélago Canario con la Península y el Continente.

El 9 de febrero de 1942, la citada COFRUNA contrató con el astillero Unión Naval de Levante la construcción de dos buques gemelos, que recibieron, sobre el proyecto, los nombres de “Alcira” y “Alcora”. La quilla del primero de ellos –motivo de esta crónica– fue puesta en grada el 10 de febrero de 1943 y el 18 de noviembre de 1944 se procedió a su botadura, ceremonia que amadrinó la señora María Victoria Noguera, quien hizo presencia ataviada con el traje típico valenciano.

Encontrándose ambos buques en grada, COFRUNA y Compañía Trasmediterránea firmaron el 27 de marzo de 1945 un contrato acuerdo de compra-venta, asignándosele los nuevos nombres de “Ciudad de Alcira” y “Ciudad de Salamanca”, respectivamente. El primero de ellos, inscrito en la matrícula naval de Valencia, fue entregado el 27 de junio de 1946 y el 24 de julio del citado año causó alta en el contrato de las líneas de soberanía nacional por orden del Ministerio de Industria y Comercio, estrenándose en la línea quincenal Barcelona-Canarias, conocida en el argot portuario como “la línea carreta”.

Debido a las necesidades del servicio, Compañía Trasmediterránea ordenó la montura de camarotes para pasajeros en la superestructura central, circunstancia por la cual cambiaron su clasificación de “fruteros” por la de “mixtos de carga y pasaje”. Estos buques tenían la cámara de calderas instalada en el entrepuente, a popa de la cámara de máquinas, como recuerda Laureano García Fuentes, que hizo sus prácticas de vapor.

El 31 de julio de 1949 el buque “Ciudad de Alcirsa” acudió en auxilio del pesquero “Santa Faz”, que se encontraba al garete a la altura de Mazagán, con rotura del cigüeñal y lo remolcó hasta el puerto de Málaga. En 1950 sufrió, por dos veces consecutivas, accidentes leves en los puertos de Alicante y La Luz, al colisionar contra el muelle después de que la máquina no respondiera durante la maniobra.

En el transcurso de una reparación efectuada en el segundo semestre de 1958 en Unión Naval de Levante, se le instalaron seis nuevos camarotes de pasaje, situándolos en la cubierta superior del alcázar, con lo que se mejoró su capacidad de alojamiento y también cambió ligeramente su estética al poderse observar desde el exterior los nuevos portillos.

El 24 de enero de 1963, en viaje de Santa Cruz de La Palma a Málaga y navegaba a unas siete millas de Tarifa, debido al fuerte temporal sufrió una avería que le dejó al garete. Después de que lanzara varios SOS, en su auxilio acudió el petrolero noruego “Wilmina”, que pudo darle remolque hasta la bahía de Cádiz, donde sería reparado en el astillero de la Sociedad Española de Construcción Naval.

La entrada en servicio en 1966 y 1967 de los cuatro buques de la serie Albatros, determinó una reestructuración de las comunicaciones con Canarias y los buques “Ciudad de Alcira” y “Ciudad de Salamanca”, que pasaron a cubrir la línea de Sevilla-Canarias y Cantábrico-Canarias hasta el final de su existencia. Durante esta etapa, ambos buques participaron en un programa de colaboración con la Base Naval de Rota, siendo  utilizados como lanzaderas de batitermógrafos, para lo cual se les instalaron, en cada uno de ellos, un cañón lanzador en la toldilla.

A mediados de la década de los años setenta, los buques mostraban una notable obsolescencia y Compañía Trasmediterránea decidió su baja en el contrato e inició las gestiones correspondientes para su venta. A comienzos de 1974, el buque “Ciudad de Alcira” quedó amarrado en el puerto de Sevilla y el 28 de octubre siguiente se vendió para desguace, siendo remolcado a San Esteban de Pravia, donde acabó su vida marinera.

De 2.516 toneladas brutas, 1.396 toneladas netas y 2.460 toneladas de peso muerto, desplazaba 4.350 toneladas a máxima carga. Medía 89,57 m de eslora total -84 m de eslora entre perpendiculares-, 13,30 m de manga, 7,65 m de puntal y 5,44 m de calado máximo. Tenía una capacidad de 2.096 metros cúbicos en grano y 1.943 metros cúbicos en balas; y en entrepuentes, de 2.213 metros cúbicos en grano y 2.039 metros cúbicos en balas, respectivamente. Cuatro escotillas, de las cuales la mayor medía 9,10 x 6,20 m y la pluma de mayor potencia izaba siete toneladas con un abra de 7,80 metros, disponía, asimismo, de ocho chigres de tres toneladas.

El sistema de propulsión se convirtió en fuente de frecuentes problemas. Montaba dos calderas Lamont de circulación forzada, bastante delicadas, y una máquina de vapor Christiansen & Meyer, de cuádruple expansión, fabricadas bajo licencia por la Sociedad Española de Construcción Naval, en Bilbao, poco fiables en las maniobras. La potencia indicada era de 2.200 caballos a 90 revoluciones sobre un eje y una velocidad, con buen tiempo, de 14 nudos.

Lanzaba densos borbotones de humo negro por su alta chimenea, lo que denotaba la naturaleza de su propulsión. Tenía tres grupos electrógenos auxiliares, uno de ellos movido por máquina de vapor y almacenaba 318 toneladas de gasoil, con un consumo de 19 toneladas por singladura. La capacidad de los tanques de lastre era de 643 toneladas. Clasificados por el Lloyd’s Register con su máxima anotación, +100 A1, disponían de acomodación para 26 pasajeros. Código IMO 5074238.

Puente de mando del buque “Ciudad de Alcira”
Pauta de acomodación del buque “Ciudad de Alcira”
Superestructura del buque “Ciudad de Alcira”
Principales diferencias entre las superestructuras de los buques “Ciudad de Alcira” y “Ciudad de Salamanca”
El buque “Ciudad de Alcira”, atracado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (1997). Trasmediterránea. Historia de la Flota. Compañía Trasmediterránea. Madrid.

Díaz Lorenzo, Juan Carlos; Font Betanzos, Francisco y García Fuentes, Laureano (2017). Trasmediterránea (1917-2017). Trasmediterránea. Barcelona.

García Fuentes, Laureano. Ciudad de Alcira, en trasmeships.es.

Fotos: Javier Lamelas Oláran y archivo de Laureano García Fuentes

Anterior

Ryanair dejará de ser una compañía trampolín de pilotos

Siguiente

“Volcán de Taidía” escala en Auckland, en su viaje de entrega

Sin comentario

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *