De la mar y los barcosDestacado

La vida marinera del petrolero “José Calvo Sotelo” (1943-1975)

En noviembre de 1935 la dirección de CAMPSA encargó el estudio de un petrolero de 10.000 toneladas de peso muerto con patente Bracketless System y Arcform, de la firma de ingeniería naval británica Sir Joseph W. Isherwood & Co. Ltd. de Londres. Ante la previsión de que el programa de nuevas construcciones pudiera estar terminado en 1940, se acordó, teniendo en cuenta la crisis por la que atravesaban los astilleros nacionales, repartir la carga de trabajo de los tres buques iniciales –de cinco previstos– entre las cuatro factorías que entonces tenían capacidad para ello: Euskalduna, Sociedad Española de Construcción Naval, Echevarrieta y Larrinaga y Unión Naval de Levante.

La construcción de los nuevos buques se autorizó mediante orden ministerial de 25 de enero de 1936 y el 26 de marzo siguiente se publicaron las bases del concurso, que especificaba debían ser propulsados por dos motores Burmeister & Wain cada uno. El precio de cada uno sería de 16.750.000 pesetas e inicialmente serían adjudicados los dos primeros en mayo de 1936 a Euskalduna y Unión Naval de Levante, quedando en suspenso el que iba a ser adjudicado a Echevarrieta y Larrinaga, debido a las dudas acerca de la solvencia financiera de este último, lo que se resolvería con la firma del contrato con la Sociedad Española de Construcción Naval.[1]

Sobre el proyecto el primero de una serie inicial de tres buques iba a llamarse “Campanil” y se adjudicó al astillero Euskalduna, de cuya factoría era la construcción número 114. A poco de su puesta de quilla comenzó la guerra civil y durante la contienda y antes de que Bilbao cayera en manos del ejército sublevado, se promovió una campaña para avanzar en su construcción e imponerle el nombre de “Konsomol”, en recuerdo del buque soviético hundido por la artillería del crucero “Canarias” en aguas del Mediterráneo. La cuestación, sin embargo, no tendría éxito y aportó muy poco.

En 1940 se reanudaron los trabajos y el 22 de septiembre de 1941 se celebró su botadura en olor de multitud con el nombre de “José Calvo Sotelo”, en homenaje al ministro que había logrado la creación de CAMPSA. En la ceremonia, de gran impacto mediático, actuó de madrina la señorita Concepción Calvo Sotelo y asistieron los ministros de Hacienda, Joaquín Benjumea; Obras Públicas, Alfonso Peña; los subsecretarios de Gobernación, Justicia y Hacienda; directores generales de Comunicaciones Marítimas y Ferrocarriles, entre otras autoridades.[2]

Inscrito en la matrícula naval de La Coruña, el 29 de abril de 1943 se procedió a su entrega oficial –capitán, Leandro Picabea– y en su primer viaje, pintado con las banderas de la neutralidad en ambos costados, cruzó el Atlántico en demanda de Aruba, donde cargó completo de crudo de Venezuela para la refinería de CEPSA en Santa Cruz de Tenerife.[3] El precio final de la construcción del buque ascendió 27 millones de pesetas.

Los dos buques restantes contratados en 1936 recibieron los nombres de “Campante” y “Campeón”. Construidos en los astilleros de la Sociedad Española de Construcción Naval de Matagorda (Cádiz) y Unión Naval de Levante, entraron en servicio en abril y diciembre de 1945, respectivamente. En agosto de 1941 se tomó la decisión de repetir el proyecto para la construcción de otros tres buques, en un precio unitario de poco más de 31millones de pesetas, que serían adjudicados a los tres astilleros citados. El petrolero “Campiz”, construido en Matagorda, entró en servicio en abril de 1950; el petrolero “Campamento”, adjudicado a Euskalduna, en julio de 1951 y el petrolero “Campanil”, construido en Unión Naval de Levante, en enero de 1954.

Fruto de las circunstancias de la época –inmediata posguerra, Segunda Guerra Mundial, falta de suministros, equipos y cortes prolongados de energía eléctrica, entre otros factores–, el proceso de construcción se alargó considerablemente en el tiempo. El precio final de cada buque duplicó el presupuesto inicial. Como todos los buques de la serie, resultó ser muy balancero e incómodo para la tripulación y de su clasificación se ocupó el Lloyd’s Register con la máxima anotación +100A1.

En total fueron construidos ocho buques, pues hay que añadir los petroleros “Bailén” y “Arapiles”, para CEPSA, solo que el segundo acabó en manos de Elcano y formó el tipo J del Plan de Nuevas Construcciones y tras un breve periodo como “Aruba”,  en 1950 fue vendido a Pemex y renombrado “Presidente Alemán”.

Finalizados los viajes trasatlánticos para cargar crudo con destino a la refinería de Tenerife, el petrolero “José Calvo Sotelo” atendió tráficos nacionales donde su calado le permitía operar y así permaneció en servicio hasta 1975, en que causó baja en la flota del Monopolio y se vendió para desguace en 16,8 millones de pesetas a la firma chatarrera Aguilar y Peris, de Castellón, comenzando en enero de 1976 su desmantelamiento.[4]  De su vida marinera solo tenemos reflejado un percance de importancia, en el que resultó con daños graves en la proa –como se puede apreciar en la segunda foto que acompaña–, aunque no tenemos la fecha precisa ni el puerto donde que sucedió.

De 8.452 toneladas brutas, 4.550 toneladas netas y 10.800 toneladas de peso muerto, medía 148,53 m de eslora total –140,20 m de eslora entre perpendiculares–, 18,90 m de manga, 10,45 m de puntal y 8,36 m de calado máximo. Compartimentado en 27 tanques y propulsado por dos motores Burmeister & Wain 663-TF-130, de seis cilindros y cuatro tiempos, inyección directa y simple efecto, con crucetas, directamente reversibles, cerrados y con engrase a presión, que desarrollaban una potencia total de 3.850 caballos en total sobre ejes independientes y le permitía mantener una velocidad de 12,7 nudos. Código IMO 5175317.

Grave avería en la proa (sin datos concretos)
Vista de la cubierta de proa, desde el puente de mando
Tramo de la cubierta central y la superestructura de proa
Desde lo alto del puente hacia popa
Corredor de la sección de popa por estribor
El petrolero «José Calvo Sotelo», atracado en Ferrol

Notas

[1] Martínez Gil, Alfonso (1977). Cincuentenario de la flota del Monopolio de Petróleos (1927-1977), p. 54. Delegación del Gobierno en CAMPSA, Ministerio de Hacienda, Madrid.

[2] ABC, 23 de septiembre de 1941.

[3] ABC, 24 de abril de 1943.

[4] Martínez Gil, ibídem, p. 173.

Bibliografía

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (2006). La estela del petróleo. Consejería de Industria del Gobierno de Canarias. Santa Cruz de Tenerife. 

Martínez Gil, Alfonso (1977). Cincuentenario de la flota del Monopolio de Petróleos (1927-1977). Delegación del Gobierno en CAMPSA. Ministerio de Hacienda, Madrid. 

Fotografías: archivo de Teodoro Diedrich vía Alberto Mantilla, archivo de CAMPSA y Julio A. Rodríguez Hermosilla

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4 Comentarios

  1. José María Diez Villanueva
    6 diciembre, 2021 at 5:55 pm — Responder

    Gracias por la información.
    Saludos.
    José María Diez Villanueva.

  2. jose Vergara Rubio
    7 diciembre, 2021 at 11:27 am — Responder

    Jose Maria……….. Se trata del Jose Calvo Sotelo del barco donde los dos hicimos las practicas?
    Que es de tu vida,no se nada de ti,desde la ultima vez que nos vimos en tu oficina ,hablo de muchos años atras.
    Yo acabe mi vida profesional navegando en petroleros como habia empezado.
    Saludos.

  3. JUAN JOSÉ DE LAMA BONACHO
    7 diciembre, 2021 at 7:25 pm — Responder

    Navegué en el «José Calvo Sotelo» 22 meses: de enero de 1.959 a Diciembre 1.960, haciendo las prácticas de Agregado. Después navegué en lo siguientes barcos de CAMPSA: Campante, Campuzano, Campoo, Campanil y Camporraso. Aunque sea una petición absurda ¿ habría algo de estos barcos al igual que el artículo del Sotelo ?. Me haría una ilusión enorme. Gracias por este artículo, me ha gustado un montón.

    • 8 diciembre, 2021 at 12:06 pm — Responder

      Juan José, muchas gracias por su comentario. De los barcos que usted cita, no hay, de momento, artículos publicados. Pero tomo nota e irán publicándose en las próximas semanas.

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