De la mar y los barcosDestacado

La vida marinera del buque «Ciudad de Burgos» (1956-1981)

En noviembre de 1979, cuando los “santas” desaparecieron temporalmente de las líneas interinsulares canarias -el buque “Santa María de la Caridad” volvería unos meses después- y se había producido la baja para desguace de los buques “Ciudad de Huesca” y “Ciudad de Teruel”, Compañía Trasmediterránea destinó durante unos meses al buque “Ciudad de Burgos”, que ya había navegado excepcionalmente en la línea Barcelona-Canarias en la década de los años sesenta.

Además del buque “Ciudad de Burgos”, Trasmediterránea destinó también a los servicios interinsulares al buque “Ciudad de Zaragoza”, uniéndose ambos a los buques “Ciudad de La Laguna” y “Villa de Agaete”, que realizaron a partir de entonces cuatro salidas diarias cuatro días a la semana[1] en la línea Las Palmas-Santa Cruz de Tenerife, mientras que el buque “Ciudad de Zaragoza” atendía también la línea de El Hierro y el “Ciudad de Burgos” –en el que tuvimos la oportunidad de viajar en alguna ocasión-, las líneas de La Palma, Lanzarote y Fuerteventura.

El presidente de Compañía Trasmediterránea, Federico Esteve, decía entonces que “Canarias nunca había estado mejor comunicada por vía marítima”.[2] Hizo estas declaraciones en Las Palmas, al regreso de su tercer viaje a Guinea Ecuatorial, donde el buque “Ciudad de Pamplona” hacía de hotel flotante, lo que había obligado a una reorganización de la línea del Cantábrico, a la que pasó el buque “Ernesto Anastasio”, hasta entonces en la línea Barcelona-Canarias.

Federico Esteve se refería a la próxima incorporación de los buques rolones “Ciudad de Cádiz” y “Ciudad de Alicante” y la presencia en los servicios interinsulares canarios de los buques “Ciudad de La Laguna”, “Villa de Agaete”, “Ciudad de Zaragoza”, “Ciudad de Burgos” e “Isla de Menorca”. Se cumplían entonces dos años del pase al Estado de la naviera y durante ese tiempo la edad media de la flota pasó de 21 a 13 años, causando baja un número importante de barcos convencionales que fueron sustituidos, en parte, por otros más nuevos y eficientes.

Un año después de su llegada a Canarias, el consejo de administración de Compañía Trasmediterránea acordó en su reunión del 22 de diciembre de 1980 la venta de este, lo que fue autorizado el 19 de enero de 1981 por la Dirección General de la Marina Mercante. Desde julio de 1980, el buque “Ciudad de Burgos” se encontraba amarrado en Barcelona y en abril de 1981 viajó a Palma de Mallorca, donde permaneció hasta su enajenación. En octubre del citado año fue vendido en 14,5 millones de pesetas a la sociedad Laminación del Mediterráneo y entregado en el puerto de Vilanova i la Geltrú, donde se procedió a su desguace.

Este buque pertenecía al tipo K del Plan de Nuevas Construcciones de la Empresa Nacional Elcano de la Marina Mercante. Autorizado el 2 de septiembre de 1952 y adjudicado al astillero Unión Naval de Levante –construcción número 59–, el 31 de mayo de 1954 se procedió a la puesta del primer bloque de su quilla, lo que se efectuó a continuación de la botadura del buque «Playa de Formentor».

Encontrándose en construcción, Compañía Trasmediterránea concertó con la Empresa Nacional Elcano  la adquisición de este buque cuando estuviera terminado y entregado oficialmente por el astillero. Su botadura, bautizado con el nombre de “Playa de Palmanova”, se produjo el 23 de julio de 1955, en ceremonia que amadrinó la señora Teresa Pereiro, esposa del almirante Moreu.

El 14 de enero de 1956, después de efectuar las pruebas de mar oficiales en las que alcanzó una velocidad máxima de 18,5 nudos y sostenida de 17,8 nudos, fue entregado a la Empresa Nacional Elcano y, a su vez cedido a Compañía Trasmediterránea, firmándose el acta de recepción en la que, entre otros aspectos, se hacía constar su precio final, que ascendía a 144 millones de pesetas. El 13 de febrero, rebautizado “Ciudad de Burgos” –capitán, Pedro Serra Carbonell– realizó su viaje inaugural entre Barcelona y Palma de Mallorca, su puerto de matrícula naval.

Su vida marinera transcurrió mayormente en el sector de Baleares, para el que había sido diseñado y, en algunas ocasiones, en la década de los años sesenta, pasó a cubrir la línea Barcelona-Canarias en sustitución de los buques “Ciudad de Sevilla”, “Villa de Madrid”, “Ciudad de Cádiz” y “Ernesto Anastasio”. En 1967, cuando entraron en servicio los buques de la serie “Albatros”, pasó a cubrir la línea Palma-Alicante y no fue hasta finales de 1979 cuando llegó a los servicios interinsulares canarios.

En su vida marinera encontramos dos acaecimientos de interés. El primero, el 26 de diciembre de 1957, cuando prestó auxilio al buque “Rey Jaime I”, después de que hubiera sufrido una explosión de calderas y se encontraba a la deriva a unas 30 millas de Formentera. El segundo está anotado el 29 de enero de 1977, en viaje de Palma a Alicante, fecha en la que acudió en auxilio del yate “Serena”, que se encontraba a la deriva, desmantelado y sin gobierno en las proximidades de Ibiza, consiguiendo darle remolque hasta la bahía de San Antonio de Portmany.

De 5.245 toneladas brutas, 3.800 toneladas netas y 1.519 toneladas de peso muerto, medía 106,38 m de eslora total -98 m de eslora entre perpendiculares-, 15,55 m de manga, 8,49 m de puntal y 5,10 m de calado. Podía alojar a 698 pasajeros en las tres clases habituales y estaba propulsado por dos motores Burmeister & Wain 750 VF 90, con una potencia de 5.300 caballos, que accionaban dos ejes e igual número de hélices y le permitía mantener una velocidad de crucero de 17 nudos.

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (1998). Trasmediterránea. Historia de la Flota. p 133. Madrid. Compañía Trasmediterránea.

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (2004). Empresa Naviera Elcano. Seis décadas de historia. p 287. Madrid. Empresa Naviera Elcano.

Fuentes García, Laureano. Ciudad de Burgos, en trasmeships.es.

Notas: 

[1] El Eco de Canarias, 8 de noviembre de 1979.

[2] El Eco de Canarias, 20 de diciembre de 1979.

Fotos: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

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