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La singladura eterna del capitán Francisco Simón Meneses

El capitán Francisco Simón Meneses ha emprendido hoy la singladura eterna. Miembro de una familia de marinos mercantes, de la que era primogénito, sintió en edad temprana la llamada de la mar y los barcos y consecuente con su vocación, estudió Náutica en la Escuela de Santa Cruz de Tenerife y desempeñó toda su carrera profesional en CEPSA y Mar Petrol.

Francisco Simón Meneses, Paco para su familia y amigos, vivió desde niño en un entorno estrechamente vinculado con el mundo de la mar y los barcos. Su padre, Francisco Simón Otero, fue durante muchos años funcionario de la Comandancia Militar de Marina de Santa Cruz de Tenerife y su hermano Dionisio, marino como él, ostentó también el mando de petroleros y finalizó su vida profesional como práctico del puerto tinerfeño. Aurelio, sin embargo, optó por Aparejadores, carrera que entonces tenía una especial demanda. 

A Francisco Simón le correspondió vivir la época dorada de los petroleros y la refinería de CEPSA en Tenerife. En los diferentes empleos pasó por casi todos los petroleros de su tiempo y cuando llegó el momento asumió el mando de los buques “Vitoria” –al que llevó al desguace–, “Tamames”, “Moncloa” y “Tudela” –con el que inauguró el campo de boyas de La Tejita– y en 1983, cuando CEPSA vendió la flota y con ella se perdió el estrecho vínculo que hasta entonces mantenía con Tenerife, el capitán Francisco Simón pasó a Mar Petrol, en cuya flota ostentó el mando de diversos buques hasta su jubilación.

Amigo entrañable de años felices, Paco Simón era, en esencia, hombre de mar y barcos, respetuoso y consecuente, amable y afectivo. Tuvo la suerte de desempeñar una exitosa carrera profesional, siempre en el mundo de petróleo y vinculado con su tierra natal. Sus últimos tiempos fueron agridulces y pese a ello no perdió la sonrisa y el afán de superación para encontrar un nuevo amanecer. Afrontó con dignidad y honorabilidad su destino y alumbró siempre el deseo y la ilusión de que algún día llegarían tiempos mejores. 

Un abrazo fuerte y emotivo para su familia y, en especial para Carol y Fran, en la seguridad de que prevalecerá siempre la satisfacción del deber cumplido y ahora que Paco Simón Meneses ha emprendido la singladura eterna, nos acompañará su memoria fértil y el provecho y las experiencias de los años vividos y felizmente compartidos.

Descanse en paz.

Foto: cedida

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