Arte, Arquitectura y Patrimonio

La playa y la ermita de Regla, en el sur de Santa Cruz de Tenerife

La fotografía, de 1890, nos muestra la playa y la ermita de Regla, situada en la zona sur de Santa Cruz de Tenerife, con dos lienzos de murallas de piedra. A la derecha se aprecia la batería de San Francisco, que permanece semienterrada en el acceso al puerto tinerfeño, próxima al auditorio “Adán Martín” y dos molinos de viento, de los cuales el de la izquierda está girando las aspas, como apunta el doctor Rafael Llanos Penedo.

Al fondo se levantan las torres de los campanarios de las iglesias de la Concepción y San Francisco, dos referentes de la arquitectura religiosa de Santa Cruz de Tenerife. Detrás de la emita de Regla se aprecia el estado ruinoso del molino de El Cabo.

Fundada en 1643 y edificada a partir de 1674, la ermita de Regla –dedicada en origen a Nuestra Señora de Guadalupe– fue durante mucho tiempo la capilla de la guarnición del castillo de San Juan, o castillo negro, que se encuentra en las inmediaciones y era uno de los baluartes de la defensa de la ciudad. La venerada imagen de la virgen de Regla, de origen mejicano del siglo XVII y conocida como “la morenita santacrucera”, es la patrona del barrio de Los Llanos y de Protección Civil de Santa Cruz de Tenerife, cuya festividad se celebra cada 8 de septiembre.

Reedificada en el siglo XVIII, al igual que la sacristía, entre 1810 y 1814 se empleó para el enterramiento de la epidemia de fiebre amarilla. Como señala el notable cronista de la ciudad Luis Cola Benítez (1933-2016) en su libro “Santa Cruz, fundación, raíces y símbolos” (2006), en 1890 se utilizó como depósito militar cuando la repatriación de las tropas de Cuba y en 1918 sirvió como escuela de niños, tras el fracaso de la iniciativa para la construcción de un grupo escolar para el barrio de El Cabo.

Un incendio en 1943 destruyó el tejado, que sería repuesto por el maestro Jerónimo Cruz en su aspecto actual. La espadaña corresponde a un sencillo diseño del arquitecto Enrique Rumeu de Armas y las campanas fueron fundidas por Manuel Rojano y donadas por las alumnas del Colegio Pureza de María de la capital tinerfeña. El obispo fray Albino González y Menéndez-Reygada le concedería categoría de parroquia segregada de la iglesia matriz de la Concepción, aunque no llegaría a producirse.

En la profunda remodelación de la zona, la ermita se encuentra a un nivel inferior respecto de las vías colindante, razón por la cual ha sufrido varias inundaciones, siendo la más importante la registrada en febrero de 2010, de ahí el origen de su restauración finalizada en 2011.

Con esta histórica fotografía del extraordinario archivo de Manuel Jesús Martín Martínez-Ball su propietario ganó el concurso fotográfico El Día-V Centenario, convocado en 1994 por Editorial Leoncio Rodríguez. En aquella convocatoria, el segundo premio fue para Luis Román Bobet Castro y el tercero para Gonzalo Díaz Pacheco.

Foto: archivo de Manuel Jesús Martín Martínez-Ball

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1 Comentario

  1. Benjamin Ascension
    18 octubre, 2022 at 6:19 pm — Responder

    Como es posible que desde los tiempos de los años 45 en Santa Cruz de Tenerife se a gobernador a espalda al mar con las playas tan buenas que tenía Santa Cruz dentro de la ciudad y se las cargaron para hacer los puertos los cuales los puertos se podian haberse echo fuera de la ciudad y las playas no las playas ya estaban en su sitio natural pero que podemos esperar de los politicos que nos han gobernado desde que Franco era cabo así nos a ido esperemos que no volvamos a las andadas

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