Del país de Finlandia

La oscuridad, el mejor aliado de las auroras boreales de Finlandia

En el norte de Laponia las auroras boreales brillan cada dos noches claras en el otoño e invierno, entre los meses de septiembre y marzo, mientras que en el sur de Finlandia son visibles entre diez y veinte noches al año. Si la noche es clara y estrellada, las posibilidades de verlas son muy elevadas. Las auroras aparecen de forma inesperada y se desvanecen con la misma rapidez en cualquier momento a partir de la puesta del sol y antes de que amanezca el nuevo día.

Durante las noches claras de invierno se brinda la oportunidad de verlas con más facilidad, aunque la temperatura es muy fría, de muchos grados bajo cero. El mejor aliado es la oscuridad, por lo que las colinas y las orillas de los lagos suelen ser unos buenos puntos de observación. La emoción de verla por primera vez es una experiencia única en la vida. A partir de ahí es posible que se establezca una relación imán con las auroras boreales y que se acuda más de una vez a la cita nocturna que sorprenderá cada noche.

La región de la Laponia de Finlandia es uno de los mejores lugares de referencia para la observación de las auroras. La ciudad de Ivalo es un excelente punto de encuentro. A partir de ahí comienza el espectáculo inenarrable. “Durante la luna nueva, una ligera nebulosidad hacer ondear la aurora como parte de las nubes. Es casi como un cuento de hadas”, afirma el escocés Andy Keen, conocido por su profesión de cazador fotográfico de auroras boreales, labor que ha asumido desde que llegó en 2009 por primera vez a Finlandia y la que ha dedicado más de cinco mil horas de observación. “Me acosté boca arriba en la nieve y las ví bailando en el cielo. Además de las auroras, el silencio casi ensordecedor fue también memorable”, afirma.

Aunque parezca que están próximas al observador, la realidad es que las auroras boreales se forman a altitudes de más de cien kilómetros. Tienen su origen en la existencia de partículas electrónicamente cargadas procedentes del sol y se forman pantallas multicolores cuando diferentes gases se agitan con el viento solar. En ocasiones pueden ser tan brillantes que incluso iluminan el paisaje ártico y ayuda a los esquiadores en su camino nevado.  

Fotos: Andy Keen, vía VisitFinland.com y ThisisFinland.com

 

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