Del país de Finlandia

La Capilla de la Resurrección de Erik Bryggman en Turku

El arquitecto finlandés Erik William Bryggman (1891-1955) es uno de los principales representantes del funcionalismo nórdico, a cuyo movimiento y lenguaje se había anticipado cuando se celebró en su ciudad natal la Exposición de Turku de 1929, si bien mantuvo siempre un vínculo fuerte con la tradición vernácula. Aquella exposición, coincidente con el séptimo centenario de la fundación de la antigua capital de Finlandia, en la que trabajó en colaboración con Alvar Aalto, se considera el primer manifiesto consciente del funcionalismo en el país.

Por entonces hacía algo más de una década que Bryggman había finalizado sus estudios de Arquitectura en la Universidad de Tecnología de Helsinki, donde se licenció en 1916, es decir, uno año antes de la independencia de Finlandia. Siendo estudiante había viajado por Suecia y Dinamarca y en 1920 viajó a Italia con la finalidad de estudiar la arquitectura del renacimiento y a su regreso a su Turku natal se aprecia la impronta italiana en los proyectos del hotel Hospits Betel y el bloque de apartamentos Atrium.

En 1928, Bryggman visitó el Weissenhof Siedlung de Stuggart, las viviendas de Ernest May en Frankfurt y la Escuela de la Bauhaus en Dessau, donde compartió experiencias con Walter Gropius. A partir de entonces, Bryggman evolucionaría en su estilo, pasando del clasicismo italiano al funcionalismo, como se evidencia en la mencionada Exposición de Turku.

Bryggman trabajó en los estudios de otros arquitectos finlandeses contemporáneos prominentes, caso de Sigurd Frosterus, Armas Lindgran y Valter Jung, así como en la oficina de planificación de la ciudad de Helsinki, hasta que en 1923 abrió su propio estudio en la ciudad de Turku. De 1930 es el proyecto de la capilla funeraria de Parainen, próxima a Turku y en el cementerio de esta ciudad se encuentra también la Capilla de la Resurrección –de la que nos ocupamos a continuación– y que es un claro reflejo de un cambio hacia una arquitectura más romántica. Otros ejemplos de esta etapa es la biblioteca Abo Akademi (1935) y el Instituto de Deportes Vierumäki, ambos considerados paradigma del funcionalismo en estado puro.

Luego vinieron los años difíciles de la Segunda Guerra Mundial, que Finlandia sufrió de manera brutal con la Guerra de Invierno y la Guerra de Continuación. En la primera mitad de la década de los años cincuenta, Bryggman recibió un gran número de encargos, etapa en la que proyectó escuelas, hospitales, centrales eléctricas y residencias particulares. Llegaron también los reconocimientos desde el exterior, siendo nombrado miembro de la Academia Danesa de Bellas Artes en 1954 y de la Academia Sueca en 1955, en el año de su fallecimiento.

Entre sus últimos trabajos figura la reconstrucción del castillo medieval de Turku, que había sido atacado por la aviación soviética durante la guerra. Bryggman devolvió las formas originales en la estructura dañada e impuso un toque contemporáneo en las secciones destinadas a la zona de congresos y restaurante.

Capilla de la Resurrección

Es opinión ampliamente compartida que la Capilla de la Resurrección construida en el cementerio de Turku es una de las obras más representativas de Erik Bryggman. Hasta ella llegamos en febrero de 2017 gracias al buen quehacer de Lena Sarlin, excelente guía que conoce bien todos los detalles de su ciudad natal. Este edificio religioso es el resultado de un concurso convocado en 1938, que Bryggman ganó con su propuesta “Sub specie eternitatis” y su construcción comenzó en la primavera de 1939, aunque sería interrumpida durante la Guerra de Invierno entre Finlandia y la Unión Soviética.

La Capilla de la Resurrección se completó en la primavera de 1941 –de hecho, se trata del único edificio construido en Finlandia durante la guerra– y en ella, Bryggman establece una posición entre la arquitectura moderna y las referencias medievales y clasicistas, como lenguaje que trataba de encontrar un equilibrio después de una agria discusión en la sociedad finlandesa de la década de los años treinta, sobre la conveniencia de adoptar la arquitectura moderna a los edificios religiosos.

Como señala Eugeni Bach, “es difícil discernir dónde está el cerramiento del edificio y dónde se ubica el límite entre el interior y el exterior. La forma de dibujar la planta ya indica que esa distinción, en este caso, no es evidente. El esmero con el que cada árbol, cada planta y cada camino en el “exterior” del edificio se ha dibujado, nos da una idea clara de las intenciones del proyecto. La manera de acercarnos transmite el mensaje de que el edificio y el bosque que lo rodea son uno mismo (…) Cuando nos acercamos al edificio, el bosque que nos rodea se transforma en un porche. Aquellos árboles que nos acompañaban, de repente, se petrifican para sostener una cubierta que, autónoma al volumen principal, se desplaza para hacernos la llegada más cómoda”.[1]

Una suave escalinata accede a un pórtico de columnas y un vestíbulo, como espacio intermedio con la capilla en sí, en cuyo techo y paredes de hormigón con bóveda de cañón se subdivide en tramos escalonados que se estrechan hacia el altar. Los bancos están situados en un ángulo de 56 grados respecto de la pared norte, lo que hace que los asistentes dirijan la mirada hacia el exterior.

En la Capilla de la Resurrección de Turku, Bryggman refleja el dolor de las familias afligidas por la muerte en combate de los soldados finlandeses, durante la Segunda Guerra Mundial. “Rito de despedida –señala José María García del Monte– en que la grandeza de la obra le permite elevarse por encima incluso de consideraciones religiosas para pasar a significar, a representar, por sí, el sustrato que ampara al rito, la base profunda y universal del mito del adiós”.[2]

Notas

[1] Bach, Eugeni. “Dos capillas en el cementerio de Turku, una reflexión acerca de la arquitectura como lenguaje”. Conferencia impartida por su autor el 24 de abril de 2010 en la Escuela de Arquitectura La Salle, Universidad Ramón Llull, Barcelona.

[2] García del Monte, José María (2012). “Un lugar para el adiós, tres notas sobre la Capilla de la Resurrección del cementerio de Turku”. Revista de temas de arquitectura, vol. 3, pp. 37-46. Universidad Politécnica de Cartagena.

Detalle de la puerta de acceso principal
Detalle de la puerta de acceso principal
Vestíbulo de la Capilla de la Resurrección de Turku
Vestíbulo de la Capilla de la Resurrección de Turku
Disposición de los bancos hacia el altar y lateral abierto al bosque
Disposición de los bancos hacia el altar y lateral abierto al bosque
Detalle de la capilla con sus elementos de iluminación natural y artificial
Detalle de la capilla con sus elementos de iluminación natural y artificial

Bibliografía:

Bach, Eugeni. “Dos capillas en el cementerio de Turku, una reflexión acerca de la arquitectura como lenguaje”. Conferencia impartida por su autor el 24 de abril de 2010 en la Escuela de Arquitectura La Salle, Universidad Ramón Llull, Barcelona.

García del Monte, José María (2012). “Un lugar para el adiós, tres notas sobre la Capilla de la Resurrección del cementerio de Turku”. Revista de temas de arquitectura, vol. 3, pp. 37-46. Universidad Politécnica de Cartagena.

Nikula, Riita (ed. 1991). Erik Bryggman, architect 1891-1955. Museum of Finnish Architecture. Helsinki.

www.bryggman.fi

Fotos: Eugeni Bach

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