Acontecer marítimoDestacado

Kotug Smit aumenta en un 20% la facturación de Boluda

La compra de la compañía de remolque holandesa Kotug Smit Towage (KST) se ha revelado una acción estratégica acertada por parte de Vicente Boluda, pues su presencia en los principales puertos del Norte de Europa ha propiciado un incremento del 20% respecto de 2018 en los ingresos de Boluda Corporación Marítima, hasta 612 millones de euros, informa el digital valenciaplaza.com.

De modo que este aumento de la facturación ha permitido alcanzar un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 138 millones de euros, si bien el resultado neto consolidado del grupo es negativo en 11,39 millones, frente a 24,5 millones de ganancias obtenidas en 2018.

Dato relevante ha sido el total de inversiones netas acometidas, por importe de 327 millones de euros, casi diez veces más que en 2018. En su mayor parte, dicha cuantía está relacionada con la adquisición de Kotug Smit Towage, así como la construcción de nuevos remolcadores.

La incorporación de Kotug ha supuesto posicionarse en tres puertos de Países Bajos, tres de Bélgica, gres de Reino Unido y dos de Alemania y una aportación de 67 remolcadores, con lo que la flota de remolque del Grupo ronda los 350 buques. Kotug se suma a la adquisición de la alemana Urag en 2017, un paso más en el posicionamiento emprendido en 2000, que le ha llevado a operar en América, Francia, costa occidental de África e Índico.

La reciente venta de Boluda Tankers a la holandesa Unilloyd ha generado una notable liquidez al grupo, lo que le permite afrontar nuevos desafíos con holgura y sin sobresaltos, de modo que en 2020 ha priorizado el crecimiento como estrategia de futuro. “La dispersión geográfica y el tamaño empresarial proporciona cada año al Grupo una herramienta fundamental para poder gestionar mejor los costes económicos, una ventaja que permite ser más competitivos en la oferta de precios y fidelizar las relaciones con los clientes», señala Boluda.

Boluda Corporación Marítima justifica esa confianza sobre la evolución del negocio en aspectos tales como el carácter esencial y estratégico del servicio que presta en todos los países donde opera; la alta diversificación de la cartera de clientes y puertos; la capacidad para poder reducir los costes operativos y mitigar cualquier impacto significativo en los ingresos o la flexibilidad para diferir inversiones para proteger el flujo de caja.

Foto: cedida

Anterior artículo

El último radiotelegrafista del histórico vapor “Nogales”

Siguiente artículo

El ferry “Vronskiy”, en la antesala del desguace