De la mar y los barcosDestacado

“Isla de Mouro” (1967-1974), matrícula naval de Santander

A la segunda etapa de Naviera Montañesa, una de las sociedades del Grupo Pereda de Santander, pertenecen tres buques butaneros que llegaron a la Marina Mercante cuando aumentaba la demanda de gases licuados del petróleo en España. Fue una etapa relativamente breve en la que la naviera santanderina participó de manera activa, atendiendo fletes nacionales e internacionales a Inglaterra y el norte de Europa en un tráfico especializado que hasta entonces estaba a cargo de barcos fletados a armadores nórdicos e italianos, principalmente.

En artículos anteriores hemos abordado parcialmente el papel de Butano, que ordenó en su primera etapa la construcción de cuatro buques y acometió la transformación de otros cuatro, nombrados “Butauno” a “Butaocho” y hemos referido, asimismo, el protagonismo fugaz de la Compañía Vasco Madrileña de Navegación y sus buques “Valle de Ibaizábal” y “Valle de Nervión”. CEPSA contrató la construcción del butanero “Tamames”, Tomás Ruiz de Velasco acometió la transformación del buque “Ine” y Navigás ordenó otros dos buques que recibieron los nombres de “Newton” y “Vinci”.

En el caso de Naviera Montañesa fueron tres buques nombrados “Cibeles”, luego “Isla de Mouro”, “Isla de Marnay” e “Isla de Horadada”. Así como los dos últimos fueron unidades de nueva construcción –aunque el tercero había sido adquirido en 1968 de segunda mano–, el que nos ocupa era el resultado de una transformación a partir de un buque de carga general, construido por encargo del armador gallego Luis Rial Paz.

El 16 de marzo de 1956 se firmó el contrato de la construcción número 100 de Astilleros y Talleres del Noroeste (ASTANO), del que el 29 de diciembre del citado año se puso la quilla en grada y el 13 de junio de 1957 se procedió a su botadura con el nombre de “Maypa” y el ceremonial acostumbrado. El 12 de mayo de 1958 realizó las pruebas de mar y ese mismo día se entregó a su armador.

Se trataba de un proyecto propio de ASTANO, que se repitió en la construcción de otros buques, entre ellos tres de la misma serie nombrados “Maní”, “Marilí” y “Lalasia”, los cuales, en unión del “Maypa”, hicieron un viaje a Bangladesh supuestamente con cargamento de armas y solo regresó a España nuestro protagonista. Tema éste que bien merece un estudio serio y riguroso.

En origen era un buque de 999 toneladas brutas y 1.175 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 65,10 m de eslora total –54 m de eslora entre perpendiculares–, 11 m de manga, 5 m de puntal y 4,20 m. Estaba propulsado por un motor Crossley de 1.500 caballos de potencia sobre un eje que consumía 5,2 toneladas diarias de gasoil y mantenía una velocidad de 12 nudos.

Renombrado “Cibeles” en 1961 –posiblemente comprado por Claudio Janssen–, en 1964 lo adquirió Naviera Montañesa y en 1965 se procedió a su transformación en butanero en el astillero Unión Naval de Levante, instalándole tanques horizontales y verticales con una capacidad de carga de 1.240 metros cúbicos y una planta criogénica para mantener la necesaria temperatura del producto licuado. Tras la adaptación a butanero resultó un buque de 1.071 toneladas brutas, 469 toneladas netas y 1.420 toneladas de peso muerto, con un desplazamiento de 1.862 toneladas. Código IMO 5072656.

Renombrado “Isla de Mouro” en 1967, de la matrícula naval de Ferrol pasó a la matrícula naval de Santander y así permaneció en servicio hasta 1974, año en el que –en unión del buque “Isla de Horadada” – se vendió a la compañía griega Paros Compañía Naviera, siendo renombrado “Cap Maleas”.  En 1981 se transfirió a la sociedad Capo Nord Compañía Naviera, abanderado en Panamá y conservó el mismo nombre. En sus últimos tiempos pasó largo tiempo amarrado y finalmente se desguazó en Eleusis, a comienzos de 1985 a manos del personal del industrial chatarrero Leodios Kladias.

Siendo «Cibeles», aún como buque de carga general
Transformado en butanero y manteniendo el nombre de «Cibeles»
A contraluz, visto por la banda de babor

Fotos: digitalmuseum.org y Teodoro Diedrich vía Alberto Mantilla

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