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Grimaldi mueve ficha y Baleares espera la decisión de GNV

Así como Grimaldi está haciendo movimientos concretos entre Baleares, Barcelona y Valencia, con reuniones y contactos de primer nivel en los que participan Mario Massarotti, Ettore Morace y Miguel Pardo, y la previsión es que a muy corto plazo Trasmed GLE asuma el rol de Trasmediterránea en Baleares, de GNV se sabe poco más de una leve campaña en la que anuncia su desembarco a partir de julio próximo, con una oferta entre Barcelona, Valencia, Palma e Ibiza y una ronda de contactos con los principales actores del entorno marítimo-portuario.

Todo parece indicar que habrá más novedades en el que será el verano más interesante de los últimos tiempos en Baleares. Balearia acapara la atención mediática de estos días con la incorporación del catamarán “Eleanor Roosevelt” en la línea Denia-Ibiza-Palma. Falta por conocer el posicionamiento de Trasmapi cuando lleguen los dos catamaranes adquiridos en Alaska. Incluso es posible que aparezca otro actor, hasta ahora sin mayor trascendencia, que estos días ha estado dando vueltas por Mallorca.

En todo caso, el desembarco de Grimaldi supone una seria amenaza para la hegemonía de Balearia. No es una cuestión baladí que Ettore Morace reaparezca al frente de Trasmed GLE, cuando hasta hace unos meses tomaba decisiones en la cúpula directiva de la que ahora es su principal competidora, empresa de la que conoce bien sus fortalezas y sus debilidades.

Hasta el momento, GNV no ha dado más señales y debe estar sopesando su decisión tras conocerse el desembarco de Grimaldi. Ambos son grandes entre los grandes y se conocen mutuamente. Tienen capacidad financiera, y les sobra, para resistir el tiempo que haga falta y Adolfo Utor lo sabe. Si GNV no entrara en Baleares, aunque ello supusiera perder una oportunidad que igual no vuelve a repetirse, sería un mal menor para Balearia, pues el problema principal ahora se llama Trasmed GLE. Pero si finalmente GNV entra en la escena, Balearia lo tendría mucho más complicado, en un mercado todavía muy afectado por los desastrosos efectos sanitarios y económicos de la pandemia. Y a partir de entonces, la guerra entre contendientes, hasta ahora soterrada, saldría a la superficie.

Foto: Bernhard Holub

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