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Fallece el historiador naval Albert Campanera i Rovira

Albert Campanera i Rovira (1938-2019), uno de los sabios de la historia marítima de España, falleció el pasado 27 de junio en Barcelona, su ciudad natal. Ingeniero técnico de profesión, parte de su vida profesional transcurrió en Nissan y compaginó su trabajo con su vocación de periodista especializado en Defensa e industria naval, siendo especialmente relevante su contribución a la Enciclopedia Espasa-Calpe, los anuarios del Jane`s y la Revista General de Marina, entre otros. En 2006 recibió el Premio Nacional Virgen del Carmen, en justo y merecido reconocimiento a su trayectoria. 

Albert Campanera deja un legado impresionante fruto de su trabajo entusiasta y concienzudo, de su amor infinito por el mundo de la mar,  los barcos y sus protagonistas, tanto en forma de libros como de artículos de su especialidad. A ello se sumaba el trato siempre atento, exquisito y respetuoso, que en los últimos años se volvió entrañable. Figura entre los más destacados colaboradores y asesores del Museo Marítimo de Barcelona (MMB), al que aportó durante algo más de veinte años su conocimiento y su buen y bien hacer.

Miguel Aceytuno escribe en naucher.com que “Campanera ejerció de escritor, fotógrafo y sobre todo amante de la mar. Nos deja páginas brillantes sobre la historia naval y sus buques y una enorme obra fotográfica… Muy pocas personas en el mundo atesoraban tanto conocimiento sobre los buques de guerra. Y nos deja la tristeza de que no le veremos más por la biblioteca o la cafetería del Museu”. Y agrega que “cuando marchó su gran amigo Camil Busquets, Albert se despedía de él con un precioso artículo que terminaba “Navigare necesse est, vivere no est necesse”. Zarpa hoy como todos algún día lo haremos, pero su rica obra y su recuerdo imborrable quedan con nosotros”.

Le vimos por última vez en la biblioteca del Museu Maritim de Barcelona en compañía de Vicente Sanahuja y Laureano García Fuentes, en una sesión de identificación de fotografías de Compañía Trasmediterránea. Como citamos, el MMB era su santuario preferido, su escondite perfecto, el estímulo necesario para el reencuentro con la sabiduría que encierran aquellas paredes repletas de tanta historia.

Albert Campanera i Rovira nos orientó cada vez que le solicitamos información, nos aportó su mejor conocimiento, afecto y entrega generosa y nos resultó de especial ayuda cuando estábamos inmersos en el trabajo de campo del centenario de Trasmediterránea.

Descanse en paz el admirado amigo y maestro.

Foto: Real Liga Naval Española

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