DestacadoTemas profesionales

¿Es posible una pronta recuperación económica?

La actividad económica se recupera poco a poco en los sectores que mejor han logrado adaptarse a las restricciones pandémicas. El despliegue de las vacunas y los estímulos económicos aplicados por parte de los organismos económicos de los países, están contribuyendo a una sostenida recuperación. El comercio de bienes y la actividad industrial muestran un crecimiento continuo. Lo que está claro es que acelerar la producción y el despliegue de vacunas es la mejor política económica para impulsar el crecimiento y la creación de empleo.

Joe Biden estableció como uno de sus objetivos principales durante su campaña, antes de ser elegido presidente de EE. UU., aplicar 100 millones de dosis de vacuna, en los 100 primeros días de su mandato. Esta semana alcanzaba ya la cifra de las 70 millones de dosis. Israel, EE. UU. y Reino Unido son los países que encabezan el ritmo de administración de las vacunas.

Según datos de la OCDE, el crecimiento del PIB mundial oscilará en torno al 5,6%, un punto porcentual por encima de las anteriores previsiones realizadas en diciembre de 2020, lo que muestra una clara tendencia de mejora. Todo dependerá de la rapidez con la que se distribuyan las vacunas.

Si analizamos los últimos datos de la OCDE, las proyecciones de crecimiento del PIB por países son las siguientes para los próximos dos años:

Hay que destacar la proyección positiva de países como India, China y Estados Unidos, especialmente la primera.

La evolución anual del comercio según modos de transporte se muestra en el siguiente gráfico:

En los mercados financieros sobre todo los índices S&P500 y Dow Jones han marcado máximos históricos. Los estímulos de la Reserva Federal Americana después de su tercera inyección de compra de bonos, está empezando a provocar el inicio de una tendencia inflacionista, debido al sobrecalentamiento de los mercados y ya se habla de un posible “tapering” de la FED, para contener esta tendencia y evitar porcentajes de inflación por encima del 2%.

Aunque hablamos todavía a niveles macroeconómicos y el pequeño consumidor tardará algo más en percibir estos efectos, la tendencia es de clara recuperación. En las previsiones de evolución del PIB para los próximos dos años, sorprenden las perspectivas de países como India, Turquía e Indonesia, independientemente de las grandes potencias económicas. La previsión para los países integrantes del G20 es de crecimiento en un  6,2%.

En el ámbito marítimo y durante el periodo de 2020, muchas navieras han obtenido resultados muy superiores a su coste medio ponderado del capital, situación que no se producía desde hace bastante tiempo, lo que está provocando integraciones verticales en la cadena logística y crecimiento en las empresas que se expanden y consolidan internacionalmente.

Este incremento de liquidez está siendo reinvertido por las principales compañías en la expansión de sus negocios. Adquisición de flota aérea para la diversificación como es el caso de CMA-CGM, integración de la cadena logística como Maersk o la coreana HMM y en crecimiento de la flota por parte de MSC, que desbanca en el ranking a Maersk tras años de liderazgo de la danesa.

Los abultados resultados de las compañías pronostican también la continuidad en los costes de los fletes, actualmente elevados, salvo que finalmente intervengan los organismos de las grandes potencias productoras para tratar de regularizarlos, evitando así que afecten al ritmo de sus exportaciones.

En el sector del comercio minorista se espera un cambio total de tendencia a partir del segundo semestre del año. Las cifras del e-commerce siguen creciendo de manera exponencial, ello arrastra consigo el tráfico de contenedores, logístico y por lo tanto al sector marítimo. Si las previsiones se confirman, se producirá un efecto rebote y de demanda sin precedentes en la campaña de navidad de 2021.

Ante esta tendencia de los mercados, de previsión del PIB, de la liquidez de las compañías, del crecimiento industrial y productivo a nivel internacional, solo se opondría un inadecuado ritmo de vacunación. La clave seguirá estando por tanto en la efectividad y ritmo de administración de las vacunas, para conseguir la necesaria inmunidad de grupo y una ansiada vuelta a la normalidad.

Gráficos seleccionados por el autor

Anterior artículo

El ferry “Marie Curie” se reincorpora a la línea de Huelva

Siguiente artículo

“Ciudad Autónoma Melilla” retorna a la línea de Melilla