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En la jubilación de Julio Berzosa, capitán marítimo de Algeciras

A mediados del año 1985 -quiero recordar que por el mes de mayo-, Rafael Barceló, responsable de la Inspección de Buques de la Comandancia Militar de  Marina de Cádiz por aquel entonces y durante una visita efectuada a aquella inspección por motivos de trabajo, me presenta a un joven ingeniero naval llamado Julio Berzosa que acababa de aprobar la oposición e incorporarse a su equipo. Tras cinco años de trabajo en ASTANO en la ría de Ferrol, donde desempeñó el primer trabajo relacionado con su carrera, optó por entrar en la Administración, donde por espacio de más de treinta años ha venido  desempeñando sus funciones desde diversos puestos.

Pasado unos meses desde su incorporación como inspector de buques en Cádiz, y  como consecuencia de la decisión adoptada por la Dirección General de la Marina Mercante de reforzar las inspecciones  de buques en aquellos puertos españoles donde existiese refinería, Julio Berzosa es trasladado a la inspección  de Algeciras; dependiente entonces de Cádiz. En enero del 2013, la DGMM decide ascenderlo a la categoría de capitán marítimo. Cargo que ha venido desempeñando desde entonces hasta la fecha de jubilación que se ha producido en estos días.

Si tenemos en cuenta que el Estrecho de Gibraltar es una de las zonas con  más tráfico marítimo de, mundo -más de 120.000 buques al año- y  que el puerto de Algeciras es uno de los primeros de España en tráfico marítimo sumando buques petroleros,  porta contenedores y pasaje, podremos hacernos una idea de las responsabilidades y trabajo desempeñado por la Capitanía Marítima de este puerto, donde un grupo de  funcionarios y funcionarias forman un equipo de entregados profesionales con gran dedicación y responsabilidad, que con  justo y buen criterio han sido capitaneados hasta última hora por Julio Berzosa.

Las actuaciones y decisiones que en favor de la seguridad y bienestar de los marinos fueron tomadas durante el ejercicio de sus funciones desde la Capitanía de Algeciras han sido muchas,  de ellas recuerdo  algunas   que  tuvieron como protagonista directo a Julio Berzosa, como aquella del  petrolero “Castor”, que cargado de gasolina y peligrosamente agrietado de babor a estribor y sin instalación de gas inerte en servicio, tomó la decisión de trasladarse a bordo mediante helicóptero y contribuir con sus conocimientos y recomendaciones a evitar una catástrofe.

Con respecto a su especial compromiso y preocupación por el medio ambiente, basta con analizar las estadísticas  en lo concerniente a inspecciones realizadas al respecto. Seguramente el montante de las sanciones impuestas por incumplimientos de las normativas al respecto, es sobradamente suficiente para abonar las nóminas de todos los miembros que componen el equipo.

También en el amplio macuto de satisfacciones que se lleva y que algún día podrá contar a  sus nietos, cabría añadir su labor docente en materia de seguridad y otros aspectos relacionados con los buques: comisionado por la Unión Europea impartió cursos en Estonia, Letonia, Perú, Colombia, Argentina, Rumanía,  entre otros países, formando  a inspectores de aquellos países.

La gente de mar que hemos tenido el privilegio de gozar de su amistad y en muchos casos de su protección  a lo largo de tantos años, así como de su peculiar  forma de ser y estar , le deseamos una larga y merecida jubilación; en la seguridad ,de que cada vez que en diagonal, atraviese la Plaza Alta  de Algeciras en relajado y merecido paseo, lo hará con la cabeza bien alta, siendo saludado y abordado por muchos de los que le hemos conocido y tratado.

Feliz jubilación, Julio.

Foto: cedida

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5 Comentarios

  1. Juan Manuel Álvarez Gutiérrez
    7 mayo, 2022 at 2:04 pm — Responder

    Buenas tardes,acabo de leer el artículo del Sr Soriano en referencia a D.Julio Berzosa, he tenido la satisfacción de aprender de sus explicaciones en materia marítimo, en esta hora de su jubilación le doy las gracias por su colaboración y amistad.
    Personas como Julio nos hacen mucha falta, y más en estos tiempos que el pesimismo y la falta de profesionalidad son indispensables.
    Recibe un ABRAZO MUY FUERTE.
    Tu amigo
    Juan Manuel Álvarez Gutiérrez

    Von todo mi afecto

  2. Alfonso Guerrero.
    7 mayo, 2022 at 10:56 pm — Responder

    Julio Berzosa ha sido un gran servidoŕ pùblico mirando siempre por el cumplimiento de las normas en su incansable trabajo en pos de que la descontaminaciòn de la bahìa de Algeciras y estrecho de Gibraltar.

  3. Juanlo
    8 mayo, 2022 at 11:59 am — Responder

    Desde mi ignorancia: Un Capitán Marítimo es un señor «competente» en materias de transporte marítimo. Las competencias se adquieren en la Universidad cursando una serie de materias (cada una lleva aparejada la competencia que se adquiere al superarla) que posteriormente conlleva a unas atribuciones profesionales. Me sorprende que un Ingeniero Naval adquiera competencias de Transporte Marítimo, Navegación, Maniobra, reglamentos, seguridad en la Navegación, etc.. en la UNiversidad. Es que los estudios Universitarios de Capitán son coincidente con los de Ingeniería Naval? O, por el contrario, un Capitán de la Marina Mercante es competente para diseñar y construir barcos?

  4. José Luis López-Sors
    8 mayo, 2022 at 12:07 pm — Responder

    Feliz Jubilación para Julio Berzosa!!! Reconozco su papel en la inspección al B/T Castor junto a Karin y al Jefe de la Inspección de Almería, pero puntualizo que se desplazaron a bordo de una lancha de salvamento para evitar una posible explosión del helicóptero con los gases producidos por la carga de Keroseno que transportaba el Castor.
    Después del siniestro del B/T Prestige en aguas gallegas, por su pésimo estado estructural, se montó un equipo de inspección del MOU para inspeccionar en Ventspils otro petrolero que venía de San Petersburgo en una travesía similar a la del Prestige, que formaban expertos en PSC de estados de la UE. Su concluyente informe, sobre el estado del Sebastopolya nos permitió prohibir su acercamiento a menos de 200 millas de la costa, y el armador tomó la decisión de evitar pasar por el estrecho de Gibraltar, cosa que nunca hubiéramos podido prohibir, buscando dar la vuelta por Ciudad del Cabo para llegar a su destino del Sudeste asiático para desguace. Con esta medida evitamos gracias a su experiencia en Port State Control, un posible segundo Prestige en nuestras costas. Gracias Julio, un abrazo y buena jubilación con los tuyos!!!

    • Juan Cárdenas
      8 mayo, 2022 at 6:12 pm — Responder

      José Luis, es correcto lo del helicóptero, en ese caso como bien dices y a diferencia de otras se optó por la lancha, la edad a vece juega ciertas pasadas…
      Con respecto al comentario de Juanlo, decirle que la capacidad de un ingeniero naval para cubrir la plaza de Capitán Marítimo ha quedado sobradamente demostrada y en este caso con creces. Se trata de un puesto para el que no se necesario hacer cálculos astronómicos de meridianas o rectas de altura para saber donde se encontraba el despacho desde el que ejerza sus responsabilidades ; nunca creo tuvo necesidad, y si así hubiera sido, le habría sobrado con situarse mediante el ordenador o el teléfono móvil .Sobre estabilidad ,por ejemplo, seguro que a mi me da muchas vueltas ya que me quedé en los criterios de Rahola, que al igual que Ogino solía fallar mucho.
      Recuerdo que navegando de alumno en mi primer barco de vapor y durante una escala para descargar caolín en el puerto canario de Arguineguin, el práctico curiosamente era jefe de Maquinas, mucha gracia me hacía la incomodidad que aquello representó para el primer oficial….
      Saludos

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