Acontecer marítimoDestacado

El yate de John Palmer, a la venta en 390.000 euros

El yate “Brave Goose of 1972”, que durante muchos años permaneció amarrado en el puerto de Santa Cruz de Tenerife con el nombre de “Brave Goose of Essex”, y que desde hace bastante tiempo se encuentra varado en Marina Seca de la dársena de Oza en A Coruña, está en venta en 390.000 euros. Este buque, que tiene el regusto del yate a motor clásico, fue propiedad del famoso delincuente y estafador británico John Palmer, a quien Scotland Yard consideró el cerebro del denominado “robo del siglo”, perpetrado el 26 de noviembre de 1983 en el aeropuerto de Heathrow. Allí se encontraban los locales blindados de la empresa de seguridad Brinks Mat. Los asaltantes, seis en total, se llevaron tres toneladas de oro valoradas en 36 millones de euros sin necesidad de disparar ni un solo tiro.

Apodado “Goldfinger”, la mayor parte del botín nunca se recuperó y aunque Palmer fue absuelto, siempre se consideró la posibilidad de que el oro habría sido fundido. Años más tarde e instalado en el sur de Tenerife, Palmer sería detenido y encarcelado por una estafa piramidal relacionada con el sector inmobiliario por orden del juez Baltasar Garzón, por la que sería condenado a ocho años de prisión. Cuando quedó libre vivió un tiempo a bordo del yate que entonces se llamaba “Brave Goose of Essex”.

El 24 de junio de 2015 apareció muerto acribillado por varios disparos en el jardín de su casa en Brentwood, en el condado de Essex, trece días después de que la Fiscalía Anticorrupcíón pidiera para él quince años y cuatro meses de cárcel y una multa de dos millones de euros acusado de ideólogo de un fraude a gran escala en el negocio del “timesharing” desde el sur de Tenerife, donde vivía desde mediados de la década de los ochenta.

De 209 toneladas brutas, mide 35 m de eslora, 6,40 m de manga y 2,30 m de calado y está  propulsado por dos motores Gardner, que le permite mantener una velocidad de 11 nudos. Dispone de cuatro camarotes para ocho huéspedes, salones públicos y alojamiento para siete tripulantes.

Construido en el astillero Toughs, con sede en Twickenham, a orillas del río Támesis, entró en servicio desde 1972, siendo su primer propietario sir Donald Gosling. En 1991 pasó a la propiedad de John Palmer y en 2017 lo compró un empresario gallego que lo trasladó al puerto de A Coruña, donde se encuentra desde entonces.

Fotos: Manuel Candal y Sergio Hernández de León y Perdomo

Anterior artículo

El buque “Columbus”, rumbo al desguace en India

Siguiente artículo

Fusiones e integraciones controlarán la industria marítimo-logística