Erupción volcán de 2021

El volcán rompe su silencio aparente y vuelve a rugir

12 de diciembre de 2021

Después de unos días de descanso y silencio aparente, el volcán vuelve a rugir en medio de una desgasificación intensa y desde esta mañana hace visible su poderío con una imponente columna de gases y cenizas. Se cumplen 84 días de esta erupción, en la que supera a la erupción de Tihuya de 1585 –que no Tejuya, Tajuya u otros nombres erróneamente empleados– y cuya fisura eruptiva se encuentra en la zona de Los Campanarios de Jedey.

Se convierte, así, en la más duradera en la historia de los volcanes de La Palma. En las últimas horas, el vertido de lava no ha afectado a nuevas edificaciones, aunque sigue cayendo por el cantil sobre Las Hoyas sin que, de momento, ponga en peligro el faro de Punta Lava y otras fincas y edificaciones que se encuentran en su recorrido.

Según informa el PEVOLCA, la  erupción fisural continúa mostrando mecanismo estromboliano, con fases de explosividad variable que producen depósitos piroclásticos y fases efusivas que producen las coladas de lava, de forma simultánea. El proceso eruptivo muestra episodios de incremento y disminución de la actividad estromboliana, así como pulsos con actividad freatomagmática.

Desde el foco efusivo situado en el O del cono principal la lava sigue discurriendo por un tubo volcánico, que tiene varios jameos, del que parten dos coladas que se desplazan hacia el O sobre coladas anteriores. La más activa, que confluyó sobre la colada que surgió al O de la Montaña del Cogote (actualmente inactiva), sigue sobre esta última, precipitándose, según dos ramales, sobre la Isla baja en la zona de Las Hoyas. De esta colada más activa surgen algunos lóbulos que se desplazan hacia el Sur invadiendo zonas no afectadas previamente en la zona de Las Norias.

Se encuentran muy poco activos los otros centros de emisión del cono principal, con pulsos de actividad estromboliana y emisión de cenizas (en la parte suroriental) y muy intensos de gases.

Las grietas y fracturas en la parte superior del cono secundario (concéntricas y radiales con respecto al cono) han ido modificando la morfología de ese cono, generándose el movimiento súbito de algunos bloques limitados por estas grietas y produciéndose desprendimientos hacia su interior y cráteres adyacentes.

La altura del penacho volcánico ha sido de 1.400 m y se dispone hacia el O-SO.

Continúa el viento del NE a componente E desde niveles bajos hasta unos 5000 m. Se prevé que el penacho volcánico continúe orientado hacia el S-SO desde el foco eruptivo. La disposición esperada de la nube de cenizas supone un escenario favorable para la operatividad aeronáutica y esta situación es probable que continúe hasta el próximo martes cuando se espera un giro en el viento a componente O.

Durante el lunes, presencia de calima que puede incrementar los valores de PM10 debido a la contribución del polvo desértico. Continuará la situación de estabilidad atmosférica durante los próximos días hasta final del martes–miércoles cuando el descuelgue de un embolsamiento de aire frío en altura producirá un aumento significativo de la inestabilidad en el entorno del archipiélago.

Para el final del martes las precipitaciones podrán ser localmente moderadas principalmente en el N y E de La Palma. Existe una alta incertidumbre en cuanto a la localización del núcleo frío para el miércoles, y en estos momentos los modelos numéricos de predicción señalan que la zona más activa afectaría al NE de Tenerife.

La sismicidad a profundidades intermedias, sigue baja en las últimas 24 h, localizándose en las mismas zonas. El número de sismos a profundidades superiores a 20 km sigue en valores muy bajos. La magnitud máxima ha sido 3,2 mbLg de un evento registrado a las 05:21 h de hoy, a profundidad de 36 km. El nivel del tremor se encuentra en valores bajos con poca variabilidad. Respecto a deformaciones, sin tendencia en las estaciones cercanas al centro eruptivo y estabilidad en el resto de la red.

En algunas zonas concretas de Cumbre Vieja las emanaciones difusas de CO2 pueden representar un peligro para las personas siempre y cuando se registren valores altos de flujo difuso de CO2 en zonas no muy bien ventiladas y/o a alturas por debajo de un metro del suelo como consecuencia de la posible acumulación de CO2 y descenso del oxígeno (O2) en el aire. Concretamente en la zona de La Bombilla, se han registrado recientemente valores relativamente altos de flujo difuso de CO2 y se ha observado la presencia de pájaros muertos.

Fotos: INVOLCAN

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