De la mar y los barcosDestacado

El triste ocaso de los dioses “Sovereing” y “Monarch”

La crisis sanitaria y financiera del coronavirus, que ha provocado el desplome de la actividad turística internacional, ha paralizado la flota mundial de cruceros y ha precipitado el final de algunos de sus buques emblemáticos –como es el caso que nos ocupa–, puesto que durante una temporada ostentaron el honroso título de figurar entre los mayores del mundo. Esta semana hemos asistido al espectáculo, siempre triste, de la varada de los buques “Monarch” y “Sovereing” en el astillero de demoliciones navales de Aliaga (Turquía), donde en breve comenzará su desguace; dos dioses de la arquitectura naval y del mercado turístico internacional que en su día fueron un hito mundial enarbolando la contraseña de Royal Caribbean. 

Lo cierto es que se trata de barcos con más de treinta años de existencia sobre sus cuadernas, con una oferta hotelera que no responde a las exigencias de los cruceristas actuales, por muchas modernizaciones que se hayan hecho. Royal Caribbean, a través de su marca española Pullmantur, considera el mercado hispano de segundo nivel y su estrategia pasa por una oferta de barcos viejos que no pueden competir con los novedosos cruceros de otras compañías (Costa, MSC…), que han conseguido captar una cuota importante de clientes españoles e hispanos. 

A finales de la década de los años ochenta, la compañía noruega Royal Caribbean Cruise Ltd. –que había agrupado los intereses de armadores nórdicos especializados en el turismo marítimo– emprendió la carrera del gigantismo en la construcción naval de la industria turística. Con el astillero Chantiers de l’ Atlantique, en St. Nazaire (Francia) contrató la construcción de tres buques que durante un tiempo fueron el emblema de la compañía y los mayores del mundo. Recibieron los nombres de “Sovereing of the Seas”, “Monarch of the Seas” y “Majesty of the Seas”, de ahí que sean conocidos como la clase Sovereing por el primero de la serie, en los que destaca el espectacular salón “Viking Crown” de 360º adosado a la chimenea, uno de los iconos de la arquitectura naval de Royal Caribbean. El proyecto es una evolución del legendario buque “Song of America”, construido en Finlandia y entregado en noviembre de 1982

El primer buque de la serie es la construcción número A29 del citado astillero, en el que el 10 de junio de 1986 se colocó el primer bloque de su quilla y el 4 de abril de 1987 se procedió a su botadura con el nombre de «Sovereing of the Seas» y el ceremonial acostumbrado. Después de que hubiera realizado con éxito us pruebas de mar, el 19 de diciembre de 1987 se entregó a Royal Caribbean Cruises, siendo inscrito inicialmente en la matrícula naval de Oslo (Noruega).

El 21 de diciembre de 1987 zarpó de St. Nazaire en su viaje de posicionamiento a Miami (EE.UU.), donde causó sensación y captó pronto el interés de una clientela en ascenso, ávida de nuevas sensaciones y orgullosa de disfrutar del buque mayor del mundo en su clase, con capacidad para 2.534 pasajeros, estrenándose en su primer viaje el 16 de enero de 1988. En enero de 2005 se registró a nombre de Sovereing of the Seas Inc., sociedad con sede en Nassau (Bahamas) y cuatro años después, en enero de 2009, se transfirió a Pullmantur Cruises Sovereign Ltd., empresa con sede en La Valetta (Malta), iniciando su etapa al servicio del turismo español y de habla hispana con el nuevo nombre de “Sovereign”.

De 73.529 toneladas brutas, 45.194 toneladas netas y 7,283 toneladas de peso muerto, mide 268,32 m de eslora total, 32,20 m de manga y 7,50 m de calado máximo. Está propulsado por cuatro motores Pielstick –fabricados en los talleres de Alsthom–, que suman una potencia de 21.844 kW y le permite mantener una velocidad de 21,5 nudos. Código IMO 8512281.

El segundo buque de la clase Sovereign recibió el nombre de “Monarch of the Seas” y, al igual que el anterior, tomó forma en el astillero de St. Nazaire, de cuya factoría es la construcción número A30. El 22 de septiembre de 1990 se procedió a la puesta de quilla y casi tres meses después, el 3 de diciembre, se produjo un incendio que afectó a más de un tercio de la construcción del buque y retrasó su entrega hasta el 15 de octubre de 1991 –para ello se utilizaron piezas prefabricadas destinadas al tercer buque de la serie–, siendo abanderado en Noruega e inscrito en la matrícula naval de Oslo.

En el mes de noviembre de 1991 comenzó su actividad comercial en itinerarios por el Caribe con sede en Miami, con una capacidad máxima para 2.764 pasajeros. El 15 de diciembre de 1998 encalló en las proximidades de St. Maarten y la situación obligó a la evacuación de los 2.557 pasajeros que se encontraban a bordo. Cuatro días después fue reflotado y enviado al astillero Atlantic Marine, en Mobile (Alabama, EE.UU.) para efectuar reparaciones, reincorporándose al servicio en marzo de 1999. En enero de 2005 pasó a bandera de Bahamas y en 2007 asumió el mando la capitana sueca Karin Stahre Janson, la única mujer al frente de un buque de este tipo, todo un hito en Royal Caribbean y en el sector de la industria turística marítima que se prolongaría por espacio de tres años.

En abril de 2013 el buque se vendió a la compañía Pullmantur Cruises Monarch Ltd., con sede social en La Valetta (Malta) y oficinas en Madrid. Renombrado “Monarch”, comenzó una nueva etapa orientado hacia el mercado español e hispano, donde consiguió renovar el listón de la marca.

Por lo que se refiere a sus principales características técnicas, es un buque de 73.937 toneladas brutas, 45.508 toneladas netas y 8.600 toneladas de peso muerto, siendo sus principales dimensiones 268,32 m de eslora total, 32,20 m de manga y 7,50 m de calado máximo. Está propulsado por cuatro motores Pielstick –fabricados en los talleres de Alsthom–, que suman una potencia de 21.844 kW y le permite mantener una velocidad de 21,5 nudos. Código IMO 8519500.

El buque "Sovereign" zarpa de Santa Cruz de Tenerife en una de sus últimas escalas
El buque «Sovereign» zarpa de Santa Cruz de Tenerife en una de sus últimas escalas

Fotos: Nicolás Arocha

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