
El triste final del vapor costero “Luis Vives” (1936)
Salió el día 1 de marzo de 1936 del puerto de San Sebastián con una carga de cemento con destino al puerto de A Coruña. Navegaba con marejada del cuarto cuadrante, a las once de la noche del día 2, cuando estaba a la altura del puerto asturiano de Llanes ya con fuerte marejada de proa, se produjo una vía de agua, pusieron las bombas de achique en funcionamiento, pero estas no eran suficientes debido a la gran cantidad de agua que entraba a bordo.
Vista la gravedad de la situación decidieron abandonar el barco a bordo de los dos botes salvavidas que tenía. En uno de los botes embarcó el patrón Manuel Bello Mosqueira de 53 años, el marinero Manuel Bello Facal de 17 años e hijo del patrón y el maquinista Antonio Lema Souto de 28 años, en el otro bote embarcaron el segundo maquinista Francisco García Saleta de 27 años y los marineros: Angel Pasandín Varela de 23 años y Federico Cruz de 46 años, todos vecinos de Corme (A Coruña).
Empezaron a remar para alejarse del buque, pero el señor Bello sintió los ladridos del perro que había quedado a bordo y quiso regresar para salvarlo, pero el resto de la tripulación aconsejó no hacerlo porque el hundimiento parecía inminente, pasaron diez minutos sintieron un fuerte estruendo y vieron que el buque desparecía, era sobre la media noche.
Después de llevar unas seis horas remando divisaron las luces del pueblo de Llanes, lanzaron las tres bengalas que tenían a ver si las veían, pero desde tierra nadie se percató de su presencia, siguieron remando hacia poniente en medio de fuertes chubascos y rociones continuos de mar, empapados de salitre hasta los huesos. Al mismo tiempo que remaban tenían que achicar el agua que por el fuerte viento y marejada entraba a bordo, llevaban un montón de horas sin entrar un bocado ni nada caliente en su cuerpo, el señor Bello dándole ánimo les comunicaba que estaban más cerca de encontrar una zona de refugio para que no decayesen los ánimos.
Sobre las dos y media del mediodía avistaron la barra de Ribadesella, se fueron acercando a esta cuando fueron vistos por los pescadores Victoriano Cuevas y Avelino Cuervo que se hallaban en la bocana del puerto, que usando un cañón lanzacabos consiguieron rescatarlos hacia el malecón. Según manifestaciones del señor Bello, a eso del mediodía su hijo cayó desvanecido, sacó su abrigo y lo tapó, aunque éste también estaba empapado de agua salada. Una vez desembarcados fueron atendidos debidamente por los ciudadanos riosellanos, el joven Manuel fue llevado rápidamente a la Casa de Socorro, pero todos los esfuerzos realizados por reanimarlo resultaron inútiles, a consecuencia del agotamiento y bajas temperaturas sufridas durante más quince horas, luchando contra unas condiciones adversas. Sus restos descansan en el cementerio de Ribadesella.
Era un vapor con casco de hierro, construido en los astilleros Anderson & Laverick St Lawrence de Newcastle (Inglaterra) en 1892, como buque pesquero con el nombre de “Pacific”. Durante el pabellón del Reino Unido fueron sus propietarios: Matthew E. Balls de North Shields, registro de Aberdeen (Escocia); Robert Blades de Bridlington (Inglaterra); Channing & Turner Ltd. de Londres y East Coast Steam. Trawling Co. Ltd. de Hull, registro de Hull (R.U.) desde 1896.
Fue adquirido en 1901 por la Cía. Vapor Pacífico de Bilbao, dedicándose a servicio de puerto como gabarra, rebautizado con el nombre de “Pacífico”. Inscripto al folio BI.-4-2157-4ª lista. En 1908 era de la propiedad de la Cía. Anónima Vapor San Miguel domiciliada en Portugalete (Vizcaya). En 1917 era de la propiedad de la Compañía Plazaola y Cía. domiciliada en Bilbao.
En 1917 es transformado en buque de cabotaje, pasa al folio de BI.-4-279-2ª lista. El 16 de febrero de 1919 pasa a la propiedad de Manuel Herrera Sociedad en Comandita con domicilio en Bilbao, en la cantidad de 100.000 pesetas. El 24 de abril de 1924 pasa a la propiedad de Eulogio Vives y Álvarez de Toledo, vecino de Málaga, en la suma de 38.100 pesetas, pasa al folio de MA.-4-2-2ª lista y cambia de nombre. Sobre el año 1933 pasa a la propiedad de Francisco Díaz Amil, vecino de A Coruña como socio mayoritario y Manuel Bello Mosqueira, vecino de Corme (A Coruña).
Fue arqueado en Pasajes el 24 de diciembre de 1918 quedando con las siguientes características: arqueo total 140,84 t., arqueo neto 92,48 t., carga máxima 160 t., eslora 30,29 m., manga 6,22 m. y puntal 2,58 m.
Una máquina alternativa Hedley & Boyd, North Shields de 47 CV nominales, consumo por singladura 3 t. de carbón, capacidad de las carboneras para consumo 16 t., capacidad de agua para máquinas 10 t., presión de trabajo 120 libras y una velocidad de 8,4 nudos.
Foto: archivo de Ramón García Filgueira


