De la mar y los barcosDestacado

El puerto de Tenerife, escala entre Cuba, Angola y la URSS

Hubo un tiempo, medido en años, en que dos antiguos trasatlánticos británicos de Cunard Line llamados en origen “Saxonia” e “Ivernia” –renombrados “Carmania” y “Franconia” en 1963– enarbolaron la bandera soviética y fueron visitantes asiduos de los puertos de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas de Gran Canaria. Ambos pertenecían a la histórica compañía naviera Black Sea Shipping, con sede en Odessa, puerto principal del Mar Negro.

Durante la etapa en la que enarbolaron la bandera roja de la hoz y el martillo ostentaron los nombres de “Leonid Sobinov” y “Fedor Shalyapin”. Así como el segundo estuvo dedicado preferentemente a la industria turística, tanto de turismo soviético como europeo fletado por CTC, el segundo realizó menos viajes de placer –en enero de 1979 saltó su nombre cuando una camarera llamada Liliana Gasinskaya saltó por la borda durante una escala en Sydney– y numerosos viajes en la línea Odessa-La Habana, con escala intermedia en Santa Cruz de Tenerife, principalmente con estudiantes cubanos y asesores y militares soviéticos y sus familias instaladas en Cuba.

En otras ocasiones el destino era Angola, llevando tropas cubanas para la guerra que acontecía en el citado país africano. Se estima que entre 1975 y 1991 más de 430.000 soldados y civiles cubanos sirvieron en Angola. Las tropas eran una mezcla de profesionales, reservistas y reclutas y aparentemente voluntarios. Durante la mayor parte de la década de 1980, el trasatlántico “Leonid Sobinov” estuvo contratado por el Gobierno de Fidel Castro para el transporte del  personal militar, participando también en los viajes de retorno.

En el tráfico entre la URSS y Cuba participaron también otros trasatlánticos de bandera soviética, que hacían escalas tanto en Santa Cruz de Tenerife como en Las Palmas de Gran Canaria. Recordamos a varios buques de la clase “Mikhail Kalinin”, el histórico “Admiral Nakhimov”, de trágico final; “Fedor Shalyapin”, “Ukraina”, “Rossiya”, “Baltika”, “Vyacheslav Molotov” e “Ivan Franko”. Incluso, en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria estuvo en alguna ocasión el trasatlántico “Africa-Cuba”, antiguo “Cabo San Roque” y varios buques científicos de la URSS, entre ellos el emblemático “Kosmonaut Yuriy  Gagarin”.

En las escalas en el puerto tinerfeño nunca se les permitió bajar a tierra y hubo ocasiones en las que tampoco se les permitía salir a cubierta durante las diez o doce horas que duraba la estancia, para repostar combustible y refrescar la aguada. En sus primeras escalas, por lo novedoso, fueron motivo de atención preferente de la prensa local, sobre todo del periódico “El Día”, en el tiempo en que Francisco Ayala Armas escribía la sección marítima y Juan Antonio Padrón Albornoz las crónicas históricas.

“Leonid Sobinov”

El origen de este buque y de otros tres gemelos se remonta a comienzos de la década de los años cincuenta, cuando la compañía británica Cunard Line ordenó la construcción de este cuarteto para cubrir las líneas regulares entre Liverpool, Quebec y Montreal (Canadá) en verano y a Halifax y Nueva York en invierno.

Contratados en el histórico astillero John Brown & Co., en Clydebank, recibieron los nombres de “Saxonia”, “Carinthia”, “Ivernia” y “Sylvania”. Pertenecían al primer plan de renovación de flota de Cunard de la posguerra, en la que se había previsto un incremento de 90.000 toneladas, en un contrato firmado con el histórico astillero escocés. Las dimensiones de los cuatro buques estaban ajustadas al paso por el canal de San Lorenzo, de ahí la necesidad de disponer de un ancla a popa. 

Construcción número 692 del astillero John Brown, el 15 de febrero de 1954 se procedió a su botadura con el ceremonial acostumbrado y el 2 de septiembre siguiente zarpó desde el puerto de Liverpool en su viaje inaugural en la línea Liverpool-Montreal, con acomodación para 110 pasajeros en primera clase y 819 en clase turista.

En una época de gran éxito comercial para Cunard Line, el trasatlántico “Saxonia” permaneció en la citada línea hasta julio de 1957, en que pasó a la línea Southampton-Montreal. En abril de 1961, cuando había completado 116 viajes, cambió a la línea Liverpool-Nueva York y entre septiembre de 1962 y 1963, en unión de su gemelo “Ivernia”, fue sometido a una modernización en el astillero donde había sido construido, para alternar los servicios de línea regular y los cruceros de turismo, tratando con ello de encontrar alternativas viables.

Con el casco pintado de verde claro –hasta entonces había sido negro– al igual que los buques “Caronia” y “Mauretania” y renombrado “Carmania”, en abril de 1963 volvió al servicio regular y la industria turística, etapa en la que realizó frecuentes viajes a Madeira y Canarias, uno de los destinos preferidos del mercado británico. A finales de 1966 fueron repintados de blanco y en septiembre de 1967 Cunard Line cerró la línea de Canadá, vencida por el desarrollo de la aviación comercial.

En 1971, Cunard Line pasó a manos del holding Trafalgar House. Entonces se consideró la opción de una modernización de los buques “Carmania” y “Franconia”, pero los estudios realizados contemplaban una inversión importante considerando la edad y el tipo de propulsión, por lo que se pusieron en venta, previéndose su sustitución por los buques “Cunard Adventurer” y “Cunard Ambassador”.

El 31 de octubre de 1971, a su llegada al puerto de Southampton, el buque “Carmania” quedó amarrado, lo mismo que su gemelo “Franconia”. Por espacio de siete meses permanecieron abarloados en el citado puerto y después fueron remolcados y fondeados en River Fal, uniéndose a ellos el buque “Sotuhern Cross”. Hubo negociaciones para venderlos a Ted Arison, que entonces estaba dando los primeros pasos de Carnival Cruises, pero no hubo acuerdo.

En plena crisis del petróleo, en agosto de 1973 se vendió a través de una sociedad intermedia a Black Sea Shipping Co., siendo abanderado en la URSS e inscrito en la matrícula naval de Odessa con el nuevo nombre de “Leonid Sobinov”, mientras que su gemelo pasó a llamarse “Fedor Shalyapin”. Entregado a su nuevo armador en el puerto de Souhtampton, en febrero de 1974 zarpó en viaje a Sydney.

En 1990, tras la disolución de la URSS, Black Sea Shipping Co. Ltd. quedó bajo control de Ucrania. Ambos buques se abanderaron en Malta a nombre de la sociedad de cartera Transorient Overseas. A partir de entonces, sus navegaciones fueron escasas –tenía un elevado coste de mantenimiento y consumo de combustible– y en octubre de 1995 quedó amarrado en Ilichevsk. Finalmente, en abril de 1999 llegó a Alang (India), donde se procedió a su desguace.

De 21.637 toneladas brutas, 10.999 toneladas netas y 8.836 toneladas netas, medía 185,38 m de eslora, 24,49 m de manga y 8,56 m de calado. A lo largo de su vida marinera, la capacidad de alojamiento osciló entre 881 y 929 pasajeros, aunque ese número se sobrepasó con creces durante los años al servicio de Cuba. Estaba propulsado por dos juegos de turbinas Parsons, que tomaban vapor de ocho calderas y desarrollaban una potencia de 24.509 caballos sobre dos ejes, lo que le permitía mantener una velocidad de 20 nudos. Código IMO 5064324.

Foto: Julio A. Rodríguez Hermosilla para puentedemando.com

Anterior

Un avión que debía aterrizar en Colonia se estrella en el Báltico

Siguiente

Mascarones de proa de veleros. Cuando el arte se hace a la mar

2 Comentarios

  1. Valdy
    29 agosto, 2022 at 8:02 am — Responder

    Interesante artículo, me trae muchos recuerdos. Solo recordar q también estos buques sirvieron para el traslado de tropas militares entre la habana y Ethiopia. En el leonid sovinov viaje yo con 19 años desde la rada habanera hasta el puerto de asab en lo q es hoy Eritrea. Y recuerdo q fue el contacto con el puerto de Santa Cruz de Tenerife mi primer encuentro con el mundo libre. Allí, en un viejo espigón vi romancear desde la cubierta del navío a una pareja de jóvenes isleños y algo me decía q la cantaleta con la q nos educaban a los cubanos de los horrores del capitalismo no era mas q una falacia. Luego, a lo largo de los años, me doy cuenta q sin ser perfecto se vive con mucha mayor libertad y la libertad es lo más grande q puede tener un ser vivo. Gracias.

  2. Carlos Pérez
    5 septiembre, 2022 at 7:26 pm — Responder

    Creo recordar ver en el puerto de Málaga al Leonid Sobinov, finales de los 70. Y tengo una foto que tomé desde el alerón de estribor del Isla de Menorca, del ex.Cabo San Roque, cruzando el Estrecho. Año 77 o 78.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *