El mundo de la aviación

El primer vuelo de CLASSA a Los Rodeos. Un episodio de 1930

La imagen corresponde a la llegada de un avión trimotor Ford de la compañía CLASSA, al campo de aviación de Los Rodeos, el 22 de mayo de 1930. Las autoridades tinerfeñas recibieron con gran entusiasmo este primer vuelo procedente de Getafe y escala en Casablanca y agasajaron a la tripulación e invitados con una excursión por la isla y un banquete de gala ofrecido en el hotel “Orotava”, de la capital tinerfeña, seguido de una sesión artística en el Teatro Guimerá.

En correspondencia a estas atenciones, al día siguiente el avión realizó un vuelo de cortesía con un grupo de invitados sobre las Cañadas del Teide. A los mandos se encontraban José María Ansaldo y Eduardo Soriano, los mecánicos Cayón y Álvarez y el operador radiotelegrafista Nájera. Entre los pasajeros figuraban Ernesto Navarro, representante del Consejo Superior de Aeronáutica y César Gómez Lucía, delegado inspector de CLASSA.

El avión, matrícula EC-KKA, entregado en febrero del citado año, llegó, dice Gómez Lucía, “sin que nadie hubiera preparado, sino muy a la ligera, estos dos campos. Eran los que mejor habían parecido en un vuelo previo de avioneta. Aquel día quedó echada la suerte de la localización de los dos principales aeropuertos del archipiélago canario, pues como sucede en todas las cosas, los antecedentes históricos gravitan para siempre. Gando resultó uno de los mejores aeropuertos del mundo, y el de Los Rodeos… no».

«Desde los primeros tiempos vimos que la meseta de La Laguna no era practicable para el aeródromo. Era un sector de condensación de nubes que se forman sin predicción posible, sujeto a fenómenos atmosféricos locales (…) CLASSA indicó las defectuosas condiciones de Los Rodeos, pero se nos contestaba que había más niebla en Londres. En una cosa le ganaba Los Rodeos a Gando: estaba muy bien ligado con la capital, de la que separaban solamente quince minutos de viaje y con una espléndida vista panorámica; mientras que de Gando a Las Palmas el recorrido era poco pintoresco y se empleaba casi una hora por caminos incómodos”.[1]

La presencia del avión atrajo la atención de la ciudadanía tinerfeña
La presencia del avión atrajo la atención de la ciudadanía tinerfeña

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos. “Crónica de la aviación en Canarias”. Las alas del Atlántico, tomo I, p. 82.  Iberia & Binter Canarias. Madrid, 2001.

Gómez Lucía, César. Diagonal histórica del tráfico aéreo español. Madrid, 1964. 

Fotos: Archivo Vicente Barbero García / Fotos Antiguas de Tenerife (facebook)

Nota:

[1] Gómez Lucía, César. Diagonal histórica del tráfico aéreo español. Madrid, 1964.

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