De la mar y los barcosDestacado

El petrolero auxiliar “Camponaraya” (1965-1990)

En junio de 1962 el Departamento Marítimo de CAMPSA planteó la necesidad de construir cuatro buques auxiliares destinados a la distribución de gasoil y fueloil en puertos nacionales, así como suministro de combustible a buques. Asimismo se consideró que los futuros buques habrían de sustituir a cinco unidades existentes –llamados “Ophir”, “Petrolea”, “El León”, “Campico” y “Campitas”– incorporados en la primera etapa del Monopolio. Inicialmente se planteó la construcción de un buque de 2.000 toneladas de peso muerto tipo “Camprovín” y cuatro de 1.000 toneladas de peso muerto. La idea era acogerse, además, al crédito naval que había sido aprobado en 1963 y que permitía solicitar un préstamo por importe del 80% del valor oficial.

Sin embargo, la Subsecretaría de la Marina Mercante limitó los planes de CAMPSA y solo autorizó crédito para dos buques de 1.000 TPM y dos de 500 TPM, por lo que la dirección del Monopolio decidió la construcción de los buques “Campolara” y “Campomarino” y “Campofrío” y “Camporrobles”, respectivamente. El primero era una repetición del proyecto del buque “Camposilo” y fue adjudicado a Astilleros del Cadagua, dándose la llamativa circunstancia de que ambos fueron propulsados por una máquina de vapor Christiansen & Meyer, a pesar de que entonces imperaba el motor diésel.

Los otros tres buques fueron adjudicados a ASTANO y, posteriormente, en octubre de 1963 CAMPSA contrató la construcción del buque “Campochico” y en junio de 1964 la del buque “Camponaraya”. El buque “Campomarino” fue entregado en diciembre de 1964 y se trata, además, del primer petrolero construido en ASTANO. Los cuatro restantes estaban todos ellos en servicio en el transcurso de 1965.

El último del cuarteto fue contratado el 22 de junio de 1964 y el 22 de enero de 1965 se procedió a la puesta de quilla de la construcción número 193 del astillero ferrolano. El 3 de junio siguiente se procedió a su botadura y el 15 de octubre del citado año entró a formar parte de CAMPSA en el cometido asignado, siendo, a partir de entonces, un visitante asiduo de los puertos del Cantábrico y Galicia, entre otros. El precio final ascendió a 22,5 millones de pesetas.

De 472 toneladas brutas y 490 toneladas de peso muerto, medía 50,80 m de eslora total –45,30 m de eslora entre perpendiculares–, 8,25 m de manga,  3,40 m de puntal y 3,14 m de calado máximo y 1,84 m de calado medio. Estaba propulsado por un motor MTM T-629-AR, de 450 caballos de potencia sobre un eje, que le permitía mantener una velocidad de 9 nudos con buen tiempo. Código IMO 6515368.

En 1990, después de 25 años de vida marinera, el petrolero “Camponaraya” fue vendido para desguace y desmantelado en Bilbao, puerto que visitó en numerosas ocasiones en el transcurso de su existencia. Momento en el que causó baja en la matrícula naval de Ferrol, en la que figuraban inscritos los buques construidos en ASTANO. Del cuarteto inicial, los demás fueron también al desguace, excepto el buque “Campofrío”, que en 1973 fue adquirido por Naviera Petrogás y en 1975, transformado en asfaltero, pasó a llamarse “Faycán”. Desde 1994 reposa en el fondo del mar frente a Santa Cruz de Tenerife, hundido intencionadamente como biotopo marino tras una operación de limpieza de chatarra acumulada en el puerto tinerfeño. Desde 1986, el citado buque pertenecía a la Cooperativa Mecánica de Tenerife.  

Durante los 25 años de su vida operativa perteneció a la matrícula naval de Ferrol
Durante los 25 años de su vida operativa perteneció a la matrícula naval de Ferrol, entonces del caudillo

Bibliografía:

Martínez Gil, Alfonso (1977). Cincuentenario de la Flota del Monopolio de Petróleos (1927-1977). CAMPSA. Madrid.

Fotos: Julio A. Rodríguez Hermosilla

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