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El mercado alarga la vida de los metaneros de turbina de vapor

Los buques metaneros representan apenas un 2,7% de la flota mercante mundial (en TPM). Sin embargo, las operaciones de compraventa de gas natural licuado (GNL) supusieron un 12% del total de las operaciones comerciales de mercancías durante 2022, frente a un 3% el año anterior, según informa el consultor marítimo Vessels Value. Estos datos reflejan la tendencia al alza de los fletes de metaneros en 2022 y la buena salud del mercado del transporte marítimo de GNL.

Según Vessels Value, esta tendencia no es nueva. La demanda de GNL ha experimentado un fuerte aumento en la última década al considerarse una alternativa limpia y energéticamente más eficiente que el petróleo. Pero en 2022 se ha multiplicado debido a la invasión rusa de Ucrania y la consiguiente crisis energética mundial.

Las sanciones impuestas por la Unión Europea a la importación de materias primas procedentes de Rusia, unido a la interrupción del suministro por gasoducto (Nord Stream, Yamal Europe, Turk Stream y Blue Stream) a Europa en los meses siguientes a la invasión, disparó la demanda de GNL por vía marítima a medida que los países europeos buscaban alternativas de importación.

La combinación de la escasez de oferta de buques y el aumento de la demanda condujo a un enorme aumento de los fletes spot de los buques metaneros, con la ruta entre Australia y Japón alcanzando un máximo histórico de 466.524 dólares diarios ($/día) en diciembre de 2022, un crecimiento interanual del 27% desde el pico anterior en 2021, según datos de Baltic Exchange.

La fuerte demanda también se refleja en los contratos de fletamento por tiempo a un año para metaneros de gran porte, que alcanzaron 163.209 $/día en noviembre de 2022, el nivel máximo en los últimos diez años según informa Vessels Value.

En el lado de la oferta, a 31 de enero de 2022 había 767 metaneros en operación y 232 en la cartera de pedidos, lo que supone casi el 30% respecto de la flota operativa. Tradicionalmente, en el sector del GNL la mayoría de los buques operan vinculados a contratos de fletamento a largo plazo de hasta 20 años, lo que ha provocado una falta de oferta y la consiguiente subida de los fletes en el mercado spot.

Flota de transporte de GNL

Los datos sobre el número de pedidos para metaneros de nueva construcción muestran una clara tendencia al alza en los últimos 20 años y no ha parado de crecer desde 2019, por lo que la flota actual es extremadamente moderna, con una mayoría de buques de menos de cinco años. Asimismo, ésta está cada vez más estandarizada y muchos de los buques encargados en 2022 se construirán con motores duales (63%), mientras que más de tres cuartas partes (75,7%) tendrán una capacidad de 174.000 metros cúbicos.

Los grandes metaneros y los motores duales parecen la opción preferida de los armadores para sus buques de nueva construcción, ante la introducción de las nuevas normas de la Organización Marítima Internacional (OMI) sobre eficiencia energética (EEXI) e intensidad de carbono (CII) de los buques. Sin embargo, muchos de los metaneros construidos antes de 2010 y propulsados por turbinas de vapor  menos eficientes pueden tener dificultades para cumplir dichas normas en el futuro.

Estos buques serían claros candidatos al desguace, pero en la situación actual del mercado, se convierten en inversiones atractivas para los armadores. Es el caso del buque “Trader III”, un metanero con un motor de turbina de vapor, construido en 2002 y con capacidad para 135.000 metros cúbicos, que tenía un valor estimado en el mercado de compraventa de segunda mano de 29,9 millones de dólares el 1 de mayo de 2022, según Vessels Value. Su valor estimado de desguace era de 26,5 millones, sólo 2,5 millones más. Ocho meses después, en enero de este año 2023, este buque ha sido adquirido por Capital Gas por 50 millones de dólares. Este no es el único caso. En 2022, un total de 10 metaneros equipados con motores de turbina de vapor encontraron comprador frente a sólo cuatro el año pasado.

Las previsiones de Vessels Value para el mercado a corto y medio plazo indican que es poco probable que se repita la situación de un desequilibrio tan acusado entre oferta y demanda como el que se ha dado en 2022, ya que los stocks europeos de gas se han recuperado mucho antes de lo previsto.

Sin embargo, aunque está prevista la entrega de 61 buques de GNL en 2023, la mayoría ya están comprometidos con contratos de fletamento por tiempo a largo plazo y, por lo tanto, no estarán disponibles para contratos spot. Esto servirá para mantener los fletes altos y asegurar que los metaneros más antiguos sigan teniendo hueco en el mercado.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

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