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El megayate “A”, protagonista en el puerto de La Coruña

Ha sido, sin duda, la “estrella” del puerto de La Coruña durante los días en que ha permanecido atracado. El megayate A, abanderado en Bermudas por razones fiscales, ha mostrado su peculiar estampa marinera donde cientos de personas han desfilado para verlo de cerca. Esta mañana se ha hecho de nuevo a la mar, momento que ha captado Luis Francisco Fernández Martinez, dejando por babor al crucero de turismo “Balmoral”, de la flota de Fred. Olsen Cruise Line. La jornada portuaria se ha visto reforzada, además, por la llegada del buque-escuela noruego “Christian Radich”. 

El buque es propiedad del multimillonario ruso Andrey Melnichenko y la letra A corresponde al nombre de su esposa, Alexandra Nikolic. Construido en los astilleros Blohm + Voss GmbH, en Kiel (Alemania) y entró en servicio a comienzos de 2008. Es fruto del proyecto Sigma SF99, diseñado tanto en su exterior como en su interior por el arquitecto naval Philippe Starck, con la colaboración de Martin Francis. En 2003 trascendió la noticia del encargo del nuevo buque, a petición de un importante hombre de negocios ruso. La denominación original del proyecto se debe a los 99 metros de eslora del primer boceto. 

Es un buque de casco de acero y superestructura de aluminio, de 5.500 toneladas brutas y un desplazamiento de 5.959 toneladas, siendo sus principales dimensiones 119 m de eslora total, 18,87 m de manga y 5,15 m de calado máximo. Está propulsado por dos motores MAN RK280, con una potencia de 12.070 caballos, que accionan dos hélices de “doble tornillo” y le permite alcanzar una velocidad máxima de 23 nudos. La velocidad de crucero es de 19,5 nudos y a dicho régimen tiene una autonomía de 6.500 millas. La capacidad de combustible es de 757.000 litros y otros 94.000 litros de agua potable. Se estima que la construcción del buque y su equipamiento interior ha podido costar unos 250 millones de euros.

En el siguiente enlace, el lector encontrará una crónica más amplia sobre este peculiar buque. A y sobran las palabras.

Foto: Luis F. Fernández Martínez / Asociación Gallega de Fotógrafos Navales

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