A la historia del transporte aéreo de la primera etapa de la URSS corresponde el hito del primer vuelo transiberiano del avión Ant-4 “Strana Sovietov” (Tierra de los Soviets) —versión civil del bombardero TB-1 diseñado por Andrei Tupolev— en la larga ruta que enlazaba Moscú-Omsk-Khabarovsk-Petropavlovsk Kamchatsky-Isla Atu-Seattle-San Francisco-Nueva York, que inició su primer vuelo el 23 de agosto de 1929 y aterrizó el 1 de noviembre siguiente en su destino.
Se trataba del segundo intento, pues el primero, protagonizado por el primer avión TB-1 de serie, resultó muy dañado en un aterrizaje forzoso el 8 de agosto de 1929 en Chitá.
Dado el extenso trayecto, se le instalaron flotadores oceánicos procedentes de un avión Junkers G-24 para poder amerizar en aquellos destinos que así lo precisaban o en caso de emergencia.
Pilotado en su primer vuelo por el primer piloto S. Shestakova, el copiloto F. E. Bolotova, el ingeniero B. Sterling y la mecánica В. Fufaeva, Vitala Messer destaca que el vuelo tenía una duración de 141,30 horas y que el avión cubrió 21.242 kilómetros en total, de ellos 7.950 sobre el agua.


Fotos: vía Vitala Messer

