De la mar y los barcosDestacado

El frutero noruego “Bajamar” (1931-1955), matrícula de Oslo

A finales de la década de los años veinte, Fred. Olsen & Co. había definido el proyecto de cuatro buques de propulsión diésel destinados al servicio frutero de Canarias. Serían los primeros buques a motor de la naviera noruega tan arraigada en el archipiélago y tomaron forma en el astillero Akers Mekaniske Verksted, en Oslo y entraron en servicio entre 1930 y 1933 bautizados con los nombres de “Bañaderos”, “Bajamar”, “Breñas” y “Betancuria”.

A esta decisión de Fred. Olsen & Co. contribuyó decisivamente la posibilidad de suministrarse combustible líquido en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, tras la apertura en diciembre de 1930 de la refinería de la Compañía Española de Petróleos (CEPSA).

Construidos de acuerdo con la cota más elevada de la sociedad de clasificación Det Norske Veritas y siguiendo las recomendaciones del Norwegian Seacontrol, estos buques serían una evolución del proyecto del buque “Buena Vista”. En la revista especializada “The Motor Ship” de julio de 1930 encontramos una interesante descripción de sus principales características técnicas para el transporte frutero.

El periódico tinerfeño “La Prensa”, en su edición del 6 de junio de 1930, informa de la primera escala del buque “Bañaderos” y de la puesta de quilla del segundo de la serie, que recibiría el nombre de “Bajamar”, “en homenaje a la pintoresca playa de Tenerife”.

En la noche del 24 de enero de 1931 arribó por primera vez al puerto de Santa Cruz de Tenerife el nuevo “Bajamar”, bajo el mando del capitán John L. Aune, que hasta hacía poco había mandado el buque “Bañaderos”. A bordo llegaron Thomas Olsen y Ole R. Thoresen, siendo recibidos a su llegada por Álvaro Rodríguez López. En seis singladuras hizo el viaje desde Oslo hasta la capital tinerfeña, a una velocidad sostenida de 16 nudos, aunque en las pruebas de mar superó a su predecesor y mantuvo 18,5 nudos.

Hasta que Noruega fue invadida por Alemania, Fred. Olsen & Co. mantuvo los cuatro buques en la línea frutera Canarias-Inglaterra, e incluso los buques de la línea de América del Sur también hacían escala al regreso en los puertos canarios para cargar fruta.

El 31 de marzo de 1940, el buque “Bajamar” –capitán, Johan F. Sonderland– llegó al puerto de Pernambuco y entró al servicio de los aliados y navegó entre los dos continentes americanos tanto en viajes en solitario como en convoyes. Además de cruzar el temido Cabo de Hornos camino de Chile y navegar toda la costa hasta alcanzar el canal de Panamá, hizo algunos viajes a Takoradi (Ghana), Canadá, Cuba y puertos estadounidenses del Golfo de Méjico. Hizo, también, tres viajes a Islandia siguiendo la derrota del Atlántico Norte.

El 22 de octubre de 1945 arribó al puerto de Santa Cruz de Tenerife procedente de Mobile (EE.UU.). Por cuenta de los aliados permaneció a su servicio hasta finales de 1946 y en marzo siguiente zarpó de Gravesend en viaje al puerto de la capital tinerfeña, para reincorporarse al tráfico frutero de la línea de Londres.

En 1955 el buque “Bajamar” se vendió a la sociedad A/S Istria, propiedad de Sofie Helene Wigert, prima hermana de Fred. Olsen. Revendido en junio de 1956 a A/S Tilthorn y renombrado “Stella Marina” en 1957, sería revendido en octubre de 1960 a Gerner Mathisen Rederi A/S y entonces recuperó su nombre original.

En 1962 pasó a la propiedad de Blue Star Shipping Co. Inc. y volvió a ostentar el nombre de “Stella Marina”. En 1965, renombrado “Giannakas” y abanderado en Panamá, enarbolaba la contraseña de la Cía. Mar. Goldwood y en septiembre de 1971 se vendió para desguace e Split (Yugoslavia), donde permaneció fondeado hasta la primavera de 1972, en que dieron comienzo los trabajos de desmantelamiento.

De 2.757 toneladas brutas, 1.243 toneladas netas y 3.920 toneladas de peso muerto, medía 104,63 m de eslora total –100,80 m de eslora entre perpendiculares–, 14,63 m de manga, 7 m de puntal y 6,33 m de calado. Estaba propulsado por dos motores Burmeister & Wain –fabricados, bajo licencia, en los talleres del astillero Akers–, con una potencia total de 6.000 caballos sobre dos ejes y hélices de paso fijo. Disponía de camarotes para alojar a 12 pasajeros, que tenían comedor y salón de fumar y música aparte de la tripulación. 

Uno de los tres fruteros de Fred. Olsen que sobrevivieron a la guerra, posiblemente el buque «Betancuria»

Bibliografía:

Díaz Lorenzo, Juan Carlos (2017). Álvaro Rodríguez López (1885-1958). Simbiosis entre La Gomera y Fred. Olsen, pp. 256-292. Santa Cruz de Tenerife.

Fotos: archivos de Juan Antonio Padrón Albornoz y Miguel Bravo

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3 Comentarios

  1. Carlos
    2 abril, 2022 at 4:42 pm — Responder

    Mui enteresante la istoria me gusta estos comentarios de vido que fui Marino por 20 años en la flota Noruega un saludo

  2. Salvador
    2 abril, 2022 at 10:23 pm — Responder

    Me encanta puentedemando.com

  3. Robert Walker
    4 abril, 2022 at 7:45 am — Responder

    Cuando pequeño y con mis padres,tuvimos la suerte de navegar muchas veces a Inglaterra en el Bajamar.Barco frutero que llevaba tomates y plátanos de las islas a Europa. Llevaba muy pocos pasajeros y recuerdo que se comía con el capitán y oficiales,así de pequeño,pero se tomaba como un viaje de aventura cuando tocábamos los puertos intermedios como Casablanca, Lisboa,y otros..Unos recuerdos que me alegra profundamente.

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